Despiértate como nuevo


En la naturaleza, la vida cotidiana empieza cuando sale el sol y termina cuando se pone. Sin embargo, en la sociedad moderna actual, a menudo tenemos que levantarnos antes del amanecer. Cuando al apagar la alarma sigue siendo de noche fuera, se nos hace difícil salir de la cama.

Wake-up Light de Philips, inspirada en el amanecer de la naturaleza, utiliza una combinación única de luz y sonido para que te despiertes de una forma más natural. Esto te ayudará a sentirte más activo para que te sea más fácil salir de la cama.

¿Cómo funciona Wake-up Light de Philips?


Despiértate de forma natural
Treinta minutos antes de que suene la alarma, la luz aumenta gradualmente de intensidad pasando de un suave color rojo, propio del alba, a un cálido color naranja para finalmente convertirse en un amarillo brillante. Esta señal le indica a tu cuerpo de manera totalmente natural que es hora de despertarse. A la hora seleccionada, empezarás a oír un sonido natural o tu emisora de radio favorita para garantizar que te despiertas.


La sensibilidad a la luz es diferente para cada persona. En general, cuando utilizamos una luz de mayor intensidad, necesitamos menos tiempo para despertarnos por completo.
Elige la intensidad de luz que desees para despertarte en función de tu sensibilidad a la luz.

Resultados demostrados


Se ha demostrado clínicamente que Wake-up Light de Philips mejora el bienestar general después de despertarnos. Varios estudios han demostrado que Wake-up Light de Philips mejora verdaderamente la calidad de nuestro despertar y nuestro estado de ánimo, y nos hace sentir con más energía por la mañana.

 

92% de los usuarios afirma que Wake-up Light les despierta de forma agradable*.

88% de los usuarios afirma que con Wake-up Light se despiertan mejor que con su método anterior*.

92% de los usuarios de Wake-up Light de Philips afirma que les resulta más sencillo salir de la cama**.

 

*(Blauw Research 2008, probado con 477 usuarios)
**(Metrixlab 2011, probado con 209 usuarios)

Opiniones de los usuarios

¡Es una excelente forma de despertarse! Solía despertarme con un reloj despertador convencional con el que me levantaba de un sobresalto, pero ahora mis mañanas son menos estresantes".

 

 

Ahora me despierto con más facilidad. Este producto es una maravilla, el brillo y el color del amanecer mejoran mi estado de ánimo a medida que la luz va inundando mi dormitorio".

Me despierto de buen humor y con ganas de empezar el día cuando todavía no ha amanecido".

 

 

El suave y dulce despertar es todo un placer. Ya no me despierto con sobresaltos por la alarma del despertador, sino que ahora lo hago poco a poco. Ahora la sensación es mucho más estimulante porque, antes de que te des cuenta, estás totalmente despierto".

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Despertar probado y comprobado

Hemos llevado Wake-up Light desde la región ártica del Polo Norte hasta un gallinero para probar que podemos despertar a quienes nos propongamos. Así es como lo hemos hecho.

Wake-up Light de Philips frente al sol:

Cómo despertarse en lugares en los que no sale el sol:

  • Wake-up Light

    • Simulación del amanecer de colores
    Overallrating / 5
    HF3520/01
  • Wake-up Light

    • Despertarse con luz
    • y 2 sonidos naturales
    Overallrating / 5
    HF3505/01

¿Por qué es tan importante la luz?


La importancia de la luz
La luz, además de ser necesaria para ver, juega un papel importante en la regulación de nuestro ritmo normal de sueño-vigilia, en cómo nos sentimos y de qué manera somos capaces de trabajar con nuestro cerebro.
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La luz nos mantiene en sintonía con la naturaleza
La luz durante el día y la oscuridad durante la noche nos aportan un día lleno de energía y una buena noche de sueño, respectivamente. La mayoría de las personas reconoce que los días luminosos y soleados les hacen sentirse mucho más enérgicas, lo que a su vez les permite disfrutar por la noche de un sueño profundo. Los días oscuros y grises, especialmente en invierno, pueden crearnos sensación de apatía, un bajo estado de ánimo y somnolencia.
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La luz nos hace sentir más activos
La luz brillante que entra a través de nuestros ojos aumenta nuestro estado de atención y disminuye la somnolencia y, como consecuencia, nos hace sentir con más energía.
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Luz visible
La luz es una radiación electromagnética visible para el ojo humano. En realidad, la luz blanca se produce como consecuencia de la radiación de diferentes longitudes de onda. Cada longitud de onda se ve de un color diferente y es visible cuando, por ejemplo, vemos un arco iris en el cielo.
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Luz por vía ocular
La luz es necesaria para poder ver, pero la luz que entra a través de los ojos tiene otros efectos sin formación de imágenes. Se trata del principal sincronizador (Zeitgeber) del reloj biológico de nuestro cerebro y tiene efectos cruciales en nuestro cuerpo y en los niveles de energía y de estado de ánimo.
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La luz suficiente en el momento adecuado del día
Algunos de los efectos sin formación de imágenes de la exposición a la luz dependen del color de la luz y del tiempo de exposición. Algunos colores e intensidades que son beneficiosos en un momento del día pueden ser perjudiciales en otros.
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La luz y el despertar
En la naturaleza, la vida comienza cuando sale el sol y finaliza cuando este se pone. La sociedad moderna respeta los diferentes horarios diarios, aunque a menudo tenemos que levantarnos antes del amanecer y continuar las actividades hasta bien entrada la noche.
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Patrones de sueño
En la sociedad moderna, podemos prolongar la parte de luz del día mediante iluminación artificial. Nuestros cuerpos no están sincronizados con el ritmo del sol, sino con nuestro estilo de vida.
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La importancia de la luz


La luz, además de ser necesaria para ver, juega un papel importante en la regulación de nuestro ritmo normal de sueño-vigilia, en cómo nos sentimos y de qué manera somos capaces de trabajar con nuestro cerebro.

 

Para mantener el ritmo de 24 horas de nuestro cuerpo en armonía con el entorno natural, necesitamos luz en determinados momentos del día y oscuridad en otros. La luz de la mañana hace que nuestro ritmo cambie a una fase anterior, mientras que la luz de última hora de la tarde cambia nuestro ritmo a una fase posterior.


Además, la exposición de los ojos a luz brillante es capaz de reducir la somnolencia en unos 20 o 30 minutos, independientemente de la hora que sea, y mejorar el tiempo de reacción. En algunos estudios de imagen cerebral, se ha demostrado que existe un efecto directo de la luz en las áreas del cerebro implicadas en el estado de alerta y la cognición.


La exposición a la luz a través de los ojos también tiene un claro efecto en nuestro cuerpo: a primera hora de la mañana, la exposición a la luz aumenta el nivel de la hormona cortisol responsable de la actividad del cuerpo; por la noche, la exposición a la luz aumenta la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca y reduce la melatonina, la hormona responsable de nuestro reloj biológico.
En particular, la zona azul del espectro de luz es importante para todas estas respuestas sin formación de imágenes.

La luz nos mantiene en sintonía con la naturaleza


La luz durante el día y la oscuridad durante la noche nos aportan un día lleno de energía y una buena noche de sueño, respectivamente. La mayoría de las personas reconoce que los días luminosos y soleados les hacen sentirse mucho más enérgicas, lo que a su vez les permite disfrutar por la noche de un sueño profundo. Los días oscuros y grises, especialmente en invierno, pueden crearnos sensación de apatía, un bajo estado de ánimo y somnolencia.

 

No se conoce realmente la razón por la que algunas personas y otras no experimentan cambios leves en los niveles de energía, la necesidad de sueño y el estado de ánimo en invierno. Tampoco está claro que la falta de luz sea lo que causa realmente estos síntomas.  Lo que sí se sabe es que la exposición a la luz a través de los ojos, ya sea a la luz solar o una fuente de luz artificial, es capaz de contrarrestar la sensación de malestar.


Para aquellas personas que experimentan cambios estacionales, la luz brillante durante los cortos días del invierno y, en particular, durante las horas de la mañana, puede hacer frente a los niveles bajos de energía y mejorar así el estado de ánimo. Tan solo 30 minutos de luz son capaces de aumentar los niveles de energía subjetiva.


Si somos capaces de reconocer un patrón anual en cuanto a la sensación de fatiga, una mayor necesidad de sueño y alteraciones leves en el estado de ánimo en invierno, es aconsejable que, en cuanto aparezcan los primeros signos en otoño, nos expongamos durante 20 o 30 minutos a la luz brillante de la mañana, sobre todo a la hora del desayuno.

La luz nos hace sentir más activos


La luz brillante que entra a través de nuestros ojos aumenta nuestro estado de atención y disminuye la somnolencia y, como consecuencia, nos hace sentir con más energía.

 

Esta sensación podemos experimentarla tanto de día como de noche. Por la mañana, cuando los ojos aún están adaptados a la oscuridad, las intensidades de luz relativamente moderadas (como las de la lámpara Wake-up Light) pueden ser suficientes para activar el cuerpo y reducir la somnolencia. Durante el día, necesitamos una luz mucho más brillante para aumentar nuestro estado de alerta, como la luz que proporciona el sol o los dispositivos EnergyLight de Philips.

Luz visible


La luz es una radiación electromagnética visible para el ojo humano. En realidad, la luz blanca se produce como consecuencia de la radiación de diferentes longitudes de onda. Cada longitud de onda se ve de un color diferente y es visible cuando, por ejemplo, vemos un arco iris en el cielo.

 

Las longitudes de onda corta se ven como una luz azul (~430 - 500 nm), las longitudes de onda media se ven de color verde (~520 - 565 nm) y las longitudes de onda larga, de color rojo (~625 - 740 nm). Nuestros ojos tienen tres fotorreceptores (conos) diferentes que permiten ver estos colores y barras sensibles a niveles bajos de luz, pero no a los colores. Hay un fotorreceptor diferente que contiene melanopsina y que participa en los efectos de luz que no forman imágenes. Este fotorreceptor es más sensible a la luz azul, con una longitud de onda de aproximadamente 480 nm.

La luz natural del día incluye una serie de longitudes de onda visibles de entre 380 nm y 770 nm aproximadamente. Otras fuentes de luz, como las bombillas fluorescentes, pueden tener algunos picos importantes en las ondas de color azul, verde y rojo, en lugar de un espectro suave y, aún así, se pueden percibir visualmente de manera similar. Las fuentes de luz de banda ancha del LED blanco suelen tener un pico amplio de azul y un pico más amplio todavía sobre el resto del espectro visible. Dependiendo de la cantidad de longitudes de onda diferentes que haya en una fuente de luz, la luz blanca puede percibirse como más "fría" (= más luz azul) o más "cálida" (= más luz roja).

Las pantallas de los ordenadores, tabletas y smartphones emiten una cantidad relativamente grande de luz azul en comparación con otras fuentes de luz artificial. Sin embargo, cuando miramos a una ventana durante el día o cuando estamos en el exterior, nuestros ojos están expuestos, como mínimo, a un factor 5 más de luz azul que cuando miramos una pantalla.

Luz por vía ocular


La luz es necesaria para poder ver, pero la luz que entra a través de los ojos tiene otros efectos sin formación de imágenes. Se trata del principal sincronizador (Zeitgeber) del reloj biológico de nuestro cerebro y tiene efectos cruciales en nuestro cuerpo y en los niveles de energía y de estado de ánimo.


La información sobre la luz penetra en el cerebro a través de los ojos. Una vez en los ojos, primero pasa la lente y, a continuación, llega a la retina. La retina está compuesta por varias capas de células. La última capa está formada por los fotorreceptores responsables de la visión. Estos receptores se dividen en barras, que se utilizan para poder ver en condiciones de poca iluminación, y en conos, que se usan para ver en condiciones de más luz y para la visualización de los colores.


En su camino hacia la última capa, la luz pasa a través de la primera capa, que contiene células ganglionares que integran toda la información lumínica de los conos y las barras. Además, algunas de estas células (aproximadamente un 3 %) son sensibles a la luz y contienen una sustancia fotosensible llamada melanopsina, que es el componente responsable de la transmisión de información sobre la luz. La melanopsina es más sensible a la parte azul del espectro de luz.


Los cuerpos celulares de las melanopsinas son bastante grandes y cuentan con una amplia red de ramificaciones que captan toda la información sobre la luz ambiental. La información sobre la luz y la oscuridad se transmite a través del nervio óptico desde la retina hasta el reloj biológico del hipotálamo y a otras muchas áreas del cerebro implicadas en los efectos sin formación de imágenes.

La luz suficiente en el momento adecuado del día

 

Algunos de los efectos sin formación de imágenes de la exposición a la luz dependen del color de la luz y del tiempo de exposición. Algunos colores e intensidades que son beneficiosos en un momento del día pueden ser perjudiciales en otros.

 

La mayoría de las personas dependen de la exposición a la luz de la mañana, especialmente la luz con un color más azulado, para despertarse correctamente, obtener energía y mantener la sincronización del ciclo sueño-vigilia con el ciclo natural de 24 horas. No es el caso de las personas más madrugadoras, que deben tratar de evitar la luz demasiado intensa y azulada a primera hora de la mañana.


La exposición a la luz matinal es beneficiosa para incrementar los niveles bajos de energía y el estado de ánimo, si fuese necesario. Cuanto más azulada sea la luz blanca, menor será la intensidad necesaria para generar una respuesta. Sin embargo, y con el fin de proteger la vista, deben evitarse unos niveles demasiado elevados de luz azul y, por supuesto, la exposición de los ojos a la luz ultravioleta.


En la mayoría de los casos, no se recomienda la exposición a luz brillante e, indudablemente, a luz azulada por la noche. La mayoría de las personas suelen irse a la cama demasiado tarde y, como consecuencia, la exposición a luz brillante por la noche aumenta los niveles de alerta. Esto, a su vez, aumenta el riesgo de acostarnos cada vez más tarde y de acortar las horas de sueño. Solo las personas que sufren de altos niveles de somnolencia por la noche y que se despiertan temprano, pueden beneficiarse de la exposición a la luz brillante por la noche.


En la medida de lo posible, se debe evitar la exposición a la luz por la noche, especialmente a la luz azulada, ya que puede aumentar los niveles de energía y reducir el sueño. Además, puede dar lugar a grandes alteraciones de fase del reloj biológico no deseables, y afectar a parámetros fisiológicos como la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca y la concentración de melatonina. A largo plazo, esto puede generar riesgos para la salud.


Sin embargo, y con el fin de proteger la vista, deben evitarse unos niveles demasiado elevados de luz azul y, por supuesto, la exposición de los ojos a la luz ultravioleta. De acuerdo con las normas internacionales de seguridad fotobiológica, los dispositivos EnergyUp están diseñados de tal manera que no representan ningún riesgo para la salud normal de los ojos. Esto se debe tanto al brillo de la pantalla de luz, carente de puntos calientes, como a la selección de colores que evita las longitudes de onda azul más peligrosas y la ausencia total de luz ultravioleta.  

La luz y el despertar


En la naturaleza, la vida comienza cuando sale el sol y finaliza cuando este se pone. La sociedad moderna respeta los diferentes horarios diarios, aunque a menudo tenemos que levantarnos antes del amanecer y continuar las actividades hasta bien entrada la noche.

 

Estos cambios graduales naturales de la oscuridad a la luz y vuelta a la oscuridad son, sin embargo, señales importantes para el óptimo funcionamiento del cuerpo y para nuestra sensación de bienestar. Wake-up Light de Philips trae la esencia del amanecer natural a tu dormitorio: el aumento gradual de la intensidad de la luz va preparando al cuerpo antes de despertarnos, lo que da lugar a que nos sintamos con más energía y hace que nos levantemos con mayor facilidad y naturalidad. La sensación general de bienestar se ve influenciada positivamente por la luz y, además, el estado de ánimo por la mañana mejora. 

Patrones de sueño


En la sociedad moderna, podemos prolongar la parte de luz del día mediante iluminación artificial. Nuestros cuerpos no están sincronizados con el ritmo del sol, sino con nuestro estilo de vida.

 

Muchas personas prolongan sus actividades diarias por la tarde, retrasan la hora de irse a dormir y, en el caso de que tengan obligaciones laborales o escolares al día siguiente, reducen las horas de sueño. Un descanso insuficiente influye en nuestro funcionamiento diario y, a menudo, aprovechamos el fin de semana para compensar las horas de sueño. La reducción de la cantidad de luz durante las últimas horas antes de irnos a dormir y la exposición a luz brillante durante las primeras horas de la mañana pueden ayudarnos a iniciar el sueño de forma sincronizada y aumentar la capacidad de alerta y la energía desde el principio del día. Para lograr un buen equilibrio entre los periodos de descanso y de actividad, y reducir diversos riesgos para la salud, es fundamental seguir un estilo de vida regular con pocas variaciones en las horas de sueño, suficiente exposición a la luz durante el día, baja exposición a la luz a última hora de la tarde y oscuridad durante la noche.

Resultados probados: estudios seleccionados

Investigación sobre:

La depresión propia del invierno >

La apatía invernal >

La luz del día y la energía >

La luz matinal >

El hecho de despertarse por la luz >

Investigación sobre la depresión propia del invierno

Resultados probados: estudios seleccionados

Esta reseña sistemática de la bibliografía concluye que fototerapia de luz brillante (luz blanca con intensidad de 1500 lux a 10 000 lux) es eficaz para el tratamiento de la depresión propia del invierno con un efecto comparable, o incluso mejor, al de las intervenciones farmacéuticas.
Golden, R. N. et al. The efficacy of light therapy in the treatment of mood disorders: a review and meta-analysis of the evidence. American Journal of Psychiatry 162, 656–662 (2005).

 

Una fototerapia estándar de luz blanca por la mañana con una duración de 30 minutos al día durante 2 semanas con EnergyLight de Philips (10 000 lux, 5000 K) alivia a los pacientes que sufren de depresión invernal de la misma manera que la luz blanca enriquecida con azul con la misma iluminancia (10 000 lux, 17 000 K). Añadir más luz que la que ya proporciona EnergyLight no acelera el efecto.
Gordijn, M. C. M. et al. The effects of blue-enriched light treatment compared to standard light treatment in seasonal affective disorder. Journal of Affective Disorders 136, 72–80 (2012).

La luz blanca de baja intensidad pero enriquecida con color azul (750 lux, 17 000 K) y la luz brillante estándar (EnergyLight de Philips, 10 000 lux, 5000 K) son igualmente eficaces en el tratamiento del trastorno afectivo estacional (TAE). El tratamiento de 30 minutos al día por la mañana durante 2 semanas no puso de manifiesto ninguna diferencia en el curso de mejoras de los síntomas del TAE. Este resultado indica que, para que el tratamiento sea eficaz, no es necesario aplicar altos niveles de luminancia sino más bien, el espectro correcto de luz.
Meesters, Y. et al. Low-intensity blue-enriched white light (750 lux) and standard bright light (10 000 lux) are equally effective in treating SAD. A randomized controlled study. BMC Psychiatry 11, 17 (2011).

Este es el primer estudio que demuestra que la fototerapia con luz LED azul es eficaz para el tratamiento de la depresión invernal o trastorno afectivo estacional (TAE). El grupo de control recibió una tenue luz LED de color rojo. El tratamiento consistió en 45 minutos diarios durante 3 semanas y se demostró que la luz azul es eficaz en comparación con el estado de control.
Glickman, G. et al. Light Therapy for Seasonal Affective Disorder with Blue Narrow-Band Light-Emitting Diodes (LEDs). Biological Psychiatry 59, 502–507 (2006).


En este ensayo se comparó la luz LED azul de goLITE BLU con la luz LED blanca enriquecida con azul, con la misma cantidad de azul, además de un amplio espectro de longitudes de onda de mayor tamaño dando lugar a una iluminancia 7 veces superior (cca de 700 lux frente a los 100 lux de goLITE BLUE). Ambos tratamientos (3 semanas, 45 minutos al día) fueron igualmente eficaces en el tratamiento del TAE.
Anderson, J. L. et al. Lux vs. wavelength in light treatment of Seasonal Affective Disorder. Acta Psychiatrica Scandinavica 120, 203–212 (2009)

Los dos estudios mencionados anteriormente (por Anderson y Glickman) han demostrado que goLITE BLU es eficaz contra el trastorno afectivo estacional (TAE) cuando se utiliza durante 45 minutos al día en el transcurso de 3 semanas. Pero la duda seguía siendo el rendimiento de la fototerapia estándar de luz blanca de 10 000 lux de 30 minutos al día. Este estudio comparó estas dos modalidades de fototerapia, azul contra blanco, ambas de 30 minutos al día durante una semana (5 mañanas). No se observó ninguna diferencia en la eficacia de los dos tratamientos, ya que las tasas de respuesta fueron las mismas. Una semana después del último tratamiento, la condición de los pacientes mejoró considerablemente en comparación con el último día de tratamiento.
Meesters, Y. & Duijzer, W. The Effects of Low Intensity Monochromatic Blue Light Treatment Compared to Standard Light Treatment in SAD, SLTBR Abstracts 2011, p.52

Investigación sobre la apatía invernal

Resultados probados: estudios seleccionados

Las personas con problemas estacionales de energía (sub-TAE o subsíndrome del trastorno afectivo estacional) fueron tratadas durante 2 semanas con fototerapia de luz brillante, bien por la mañana o por la tarde (2500 lux, cca de 2,5 h al día), en su lugar de trabajo. Transcurridas las dos semanas, sus síntomas de apatía invernal se redujeron y mejoró su estado de ánimo, los niveles de energía, la atención, la productividad y la calidad del despertar. No se apreció ninguna diferencia en los efectos entre el grupo que siguió el tratamiento por la mañana y el grupo que lo hizo por la tarde.
Avery, D. H. et al. Bright light therapy of subsyndromal seasonal affective disorder in the workplace: morning vs. afternoon exposure. Acta Psychiatrica Scandinavica 103, 267–274 (2001)

Este estudio comparó las dos luces de energía de Philips, azul y blanco, durante 20 minutos al día en el transcurso de una semana (5 mañanas en casa). No se observó ninguna diferencia en la eficacia de los dos tratamientos, ya que las tasas de respuesta fueron las mismas. Una semana después del último tratamiento, el estado de los usuarios mejoró considerablemente en comparación con el último día de tratamiento.
Duijzer, W. & Meesters, Y. The Effects of Low Intensity Monochromatic Blue Light Treatment Compared to Standard Light Treatment in Sub- syndromal SAD; SLTBR Abstracts 2011, p.33

Investigación sobre la luz del día y la energía

Resultados probados: estudios seleccionados

145 participantes sanos han utilizado EnergyLight de Philips (2500 lux) durante al menos 1 hora al día y 5 días a la semana en su lugar de trabajo durante 2 periodos (de un total de 4 periodos) de 4 semanas (los otros 2 periodos de 4 semanas no utilizaron ninguna otra fuente de luz adicional en su lugar de trabajo). Incluso para aquellos participantes que no padecían variaciones estacionales del estado de ánimo y de la energía, la exposición a la luz brillante mejoró su vitalidad y estado de ánimo en comparación con las semanas que no siguieron el tratamiento de fototerapia.
Partonen, T. & Lönnqvist, J. Bright light improves vitality and alleviates distress in healthy people. Journal of Affective Disorders 57, 55–61 (2000).

 

Este estudio de laboratorio compara los efectos de la exposición a la luz brillante (5000 lux) durante el día y la noche en distintas medidas psicológicas y fisiológicas. Mientras que el impacto de la luz brillante en diferentes funciones corporales varía en función del momento del día, el efecto de contrarrestar el cansancio es universal durante el día y la noche.
Rüger, M. Time-of-day-dependent effects of bright light exposure on human psychophysiology: comparison of daytime and nighttime exposure. AJP: Regulatory, Integrative and Comparative Physiology 290, R1413–R1420 (2006)

Se expuso a trabajadores de oficina sanos a dos nuevas condiciones de iluminación durante 4 semanas cada una: luz blanca enriquecida con azul (17 000 K) y luz blanca estándar (4000 K). En el tratamiento de luz enriquecida con azul, los participantes mostraron una mejora de atención y del estado de ánimo, un mejor rendimiento, reducción del cansancio a última hora de la tarde, una mayor concentración y menos dificultades para concentrarse.
Viola, A.U. et al. Blue-enriched white light in the workplace improves self-reported alertness, performance and sleep quality. Scand J Work Environ Health 34, 297–306 (2008)

Investigación sobre la luz matinal

Resultados probados: estudios seleccionados

En este documento se resumen los datos más recientes sobre los efectos de la luz azul matinal. Además de su eficacia en los problemas propios del invierno, se describen y comentan las ventajas de la luz azul matinal en aquellas personas que desean ajustar su patrón de sueño.
Descargar PDF.

Hommes, V. et al. Blue light implemented, 8. Symposium Licht und Gesundheit, Berlin 2014, p.184

Investigación sobre el hecho de despertarse por la luz

Resultados probados: estudios seleccionados

Wake-up_light

El documento describe dos estudios secundarios con Wake-up Light de Philips que evalúan (A) 2 semanas de uso en casa en comparación con el hecho de despertarse sin luz y (B) 2 semanas de uso en casa de distintas intensidades luminosas de una luz que aumenta de manera gradual (0 lux, 50 lux y 250 lux). Los principales resultados de ambos grupos confirman que despertarse con una luz que va aumentando de intensidad gradualmente antes de que suene la alarma es mucho mejor que cuando nos despertamos sin luz, ya que el nivel de energía de los usuarios cuando se despiertan es mejor. Además, los participantes indicaron que se levantaban con mayor facilidad, con mejor estado de ánimo y productividad, y con una mejor calidad en sus interacciones sociales. Cuando los participantes utilizaron Wake-up Light, redujeron su inercia del sueño, es decir, un periodo transitorio de somnolencia después de despertarse. Estos sorprendentes efectos no pueden explicarse por el hecho de que la luz hace avanzar el reloj biológico, que fue uno de las primeras hipótesis del funcionamiento de Wake-up Light.
Gimenez, M. C. et al. Effects of artificial dawn on subjective ratings of sleep inertia and dim light melatonin onset. Chronobiology International 27, 1219–1241 (2010)

La pregunta central de este estudio sobre el sueño controlado fue la siguiente: ¿Hasta qué punto se pueden atribuir los efectos de Wake-up Light a la luz que va aumentando de intensidad gradualmente antes de que suene la alarma y en qué medida repercute el hecho de que cuando abrimos los ojos la luz esté encendida? Se ha demostrado que los efectos del estado de alerta y activación se vinculan principalmente con el incremento gradual de la intensidad de la luz cuando el usuario está todavía dormido. También se ha demostrado que estos efectos se pueden percibir directamente cuando se utiliza el aparato por primera vez. Varias medidas fisiológicas, como el cambio de la temperatura de la piel mientras nos despertamos y una vez que estamos despiertos, siguen a la señal de aviso del amanecer. Varias grabaciones durante horas de sueño demuestran que durante el periodo en que la luz incrementa gradualmente de intensidad, los usuarios pasan más tiempo en estado activo antes de despertarse totalmente que cuando pasan los últimos 30 minutos de su sueño en la oscuridad. De media, acaban despertándose con tan solo 2 minutos de antelación a cuando suena simplemente la alarma, pero se sienten con más predisposición a despertarse.
Van de Werken, M. et al. Effects of artificial dawn on sleep inertia, skin temperature, and the awakening cortisol response. Journal of Sleep Research 19, 425–435 (2010)

La nueva serie de lámparas Wake-up Light de Philips utiliza la tecnología LED, que ofrece un espectro de luz personalizado durante la señal del amanecer con luz de aumento gradual, comenzando por el color rojo intenso seguido de una luz naranja para pasar finalmente a la luz blanca amarillenta de la etapa final del proceso. Los efectos de la capacidad de alerta de este nuevo color del amanecer se verificaron en un estudio llevado a cabo en la Universidad de Basilea. En condiciones controladas en laboratorio, se demostró por primera vez que la luz existente en el momento próximo a despertarnos puede tener ciertos efectos sostenidos sobre el rendimiento y el bienestar de las últimas horas del día. Se descubrieron mayores niveles de la hormona cortisol responsable de la activación del cuerpo durante la primera hora justo después del despertar cuando se utiliza Wake-up Light en comparación con el despertar en la oscuridad.
Gabel, V. et al. Effects of Artificial Dawn and Morning Blue Light on Daytime Cognitive Performance, Well-being, Cortisol and Melatonin Levels. Chronobiology International, 30(8), 988–997 (2013)

Los dispositivos Wake-up Light se utilizaron en un estudio con 103 alumnos adolescentes de entre 7 y 18 años. Durante la semana que utilizaron Wake-up Light, los alumnos se despertaron antes con un mayor nivel de atención, se levantaron más fácilmente y registraron un mayor nivel de atención durante la segunda clase del colegio, en comparación con la semana en la que usaron su forma habitual de despertarse. Las personas trasnochadoras se vieron más beneficiadas que las personas madrugadoras, pero la mejora fue general para la totalidad del grupo.
Fromm, E. et al. Evaluation of a dawn simulator in children and adolescents. Biological Rhythm Research 42, 417–425 (2011)