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¿PUEDES HACER ESO EN EL ESPACIO?

¿Puedes realizar las actividades cotidianas en gravedad cero?

Todos sabemos que el espacio es un entorno de gravedad cero. No hay arriba o abajo. A menos que se agarren a un objeto fijo, los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) solo flotan. Por lo tanto, ¿cómo hacen todas las cosas normales que la gente hace cada día aquí abajo en la Tierra? ¿Se puede hacer de todo? ¿Sí o no?

Afeitarse 
Sí, pero debes tener cuidado. Nadie quiere respirar tu barba afeitada ni que le entre una nube de bigotillos en los ojos. Philips ya reconoció este problema en los días del Apollo 11 y desarrolló un dispositivo que aspiraba de manera segura el vello afeitado. Denominado MoonShaver, se envió a la NASA para que Neil Armstrong y sus compañeros se lo llevaran al espacio.

 


Cepillarse los dientes 
Sí. Saca algo de agua de una botella, sujeta el cabezal del cepillo dental de manera que las fibras absorban el agua y luego traga el agua sobrante. Ya tienes un cepillo de dientes húmedo. Coloca un poco de pasta de dientes en el cepillo y empieza a cepillarte los dientes. ¿Por qué una pequeña cantidad? Porque cuando hayas terminado, tendrás que tragarte todo lo que tengas en la boca. Es más limpio que escupirlo en un paño y tirarlo. Y el dentífrico no es tóxico.

Dormir 
Sí. En el espacio el día y la noche no existen, aunque puedes observar cómo se suceden en tu planeta. No necesitas almohada ni colchón para dormir en el espacio y ni siquiera tienes que acostarse (¿lo recuerdas? No hay arriba o abajo). Métete en un saco de dormir colgado en la pared de la cápsula dormitorio y te irás adormeciendo.

Mantener un funcionamiento del cuerpo normal
Sí y no. La ingravidez trastorna muchos sistemas del cuerpo. Es habitual que los astronautas se sientan enfermos al principio. La masa ósea se reduce si no se coloca peso en las extremidades y los músculos merman. Cuanto más larga sea tu estancia en el espacio, más difícil le resultará a tu cuerpo funcionar con normalidad cuando regreses. Puedes correr en la cinta de la ISS para mantenerte en forma, aunque tendrás que atarte con el fin de evitar rebotes.

Usar el baño
La orina es valiosa y no debes desperdiciarla. Entra en el cubículo del baño, cierra la puerta y elige una de las dos mangueras de color. La amarilla es para las aguas menores y la roja, que es más grande, es para las aguas mayores. Cada una de las mangueras aplica algo de aspiración para asegurarse de que tu aportación acabe en el lugar correcto. La orina se recicla en agua potable, mientras que el resto de los residuos se almacenan hasta que se pueden descargar.

Comer
Sí, pero no esperes alta cocina a esta altitud. Lo que obtendrás es comida deshidratada a la que deberás añadir agua o comida preparada que sacarás de una bolsa con una cuchara. Sin embargo, no se queda en la cuchara; una vez fuera, flota y tienes que agarrarla con la boca. Las comidas con salsa son un lío.

Beber
Sí. No puedes verter agua en un vaso, pero la puedes sorber de una bolsa por medio de una pajita. Y es deliciosa porque, al fin y al cabo, probablemente proviene del sudor y la orina de la tripulación. La purificación de los fluidos corporales permite a la ISS reciclar 6000 litros de agua adicionales cada año, evitando así tener que transportar esa cantidad de agua a 400 kilómetros en el espacio. Además, el sistema de reciclaje es tan eficaz que el agua que sale puede llegar a ser más limpia que el agua del grifo que bebes en la Tierra.

Ir de turismo 
Todavía no es posible tomar vuelos cortos al espacio para admirar el paisaje, pero pronto lo será. Philips ha suscrito una colaboración con XCOR Space Expeditions para ofrecer viajes espaciales a una serie de afortunados. Uno de ellos podrías ser tú. Para obtener más información, únete a la misión.