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Consejos para establecer una rutina para el bebé

La rutina del bebé puede ser tan relajada o firme como desee.

 

La rutina es la estructura en la que se basa un día del bebé, que cubre sus necesidades de alimentación y sueño durante el día y la noche. Supone que usted y el bebé tengan una ligera idea de cómo se va a desarrollar el día, para que pueda planificar las actividades y mantener satisfecho al bebé.

Organice los elementos bien antes de intentar combinarlos en una rutina.

 

Lo primero es establecer la lactancia materna. Durante las primeras semanas, es conveniente alimentar bien al bebé, temprano y a menudo, para estimular una buena producción de leche. Al principio, los bebés necesitan alimentarse con frecuencia y cuando lo pidan. Posteriormente, si favorece que el bebé realice tomas completas, podría espaciar el tiempo entre cada toma. Esto facilita el establecimiento de una rutina y no afecta a la producción de leche.

Unos buenos hábitos de sueño son esenciales para que la rutina del bebé funcione

 

De nuevo, puede resultar más fácil desarrollar unos buenos hábitos antes de establecer una rutina puntual. Enseñar al bebé a que duerma bien no solo es importante para la rutina, sino también para el bienestar de toda la casa.

Comience el día con una toma cuando se despierte el bebé.
 

Estará listo para la primera siesta una o dos horas después de despertarse, en función de su edad.

Bañe al bebé por la tarde-noche, temprano

 

Cuando el bebé tenga unos dos o tres meses, ofrecerle baño, un masaje, una toma y una nana relajante y familiar contribuye, junto con el entorno, a indicar al bebé que es hora de dormir, y supone una forma muy agradable de terminar el día.

Observe cuándo está cansado el bebé

 

Los bebés menores de seis meses normalmente permanecen despiertos unos 90 minutos como máximo. Utilice este tiempo de referencia para determinar si el bebé está cansado. Al bebé le puede costar tranquilizarse si lo acuesta demasiado pronto o demasiado tarde. Durante las primeras semanas, los recién nacidos pueden mantenerse despiertos lo suficiente para alimentarse (45-60 minutos como máximo) y después volver a dormirse.

Hora de comer

 

Si el bebé aguanta tres o cuatro horas entre cada toma, organice estas por la mañana temprano, a media mañana, a media tarde, a primera hora de la tarde-noche y a última hora de la tarde-noche. Deje que el bebé se despierte de forma natural por la noche para las tomas.

Fomente que juegue y esté despierto después de las tomas diurnas
 

Puede hacerlo cuando el bebé empiece a mostrar un estado de alerta natural (aproximadamente a las tres semanas). Al principio, solo necesitará cantar un poco o hablarle mientras le cambia el pañal. En torno a los tres meses, la mayoría de bebés disfrutará en el gimnasio para bebés, la silla balancín, el cochecito de paseo o en su regazo un rato antes de estar listos para la siesta.
 

A los bebés les encanta la coherencia, la familiaridad y la seguridad de la rutina

Con suerte, la rutina del bebé evitará que se canse demasiado, proteste y llore.

 

Si ha optado por la lactancia materna...

Debe asegurarse de dar al bebé una toma cuando parezca que la necesita, sin importar cuál sea su rutina. De esta forma mantendrá la producción de leche y satisfará las necesidades del bebé. Un tentempié ocasional a destiempo o una toma antes de tiempo no afectan a la rutina general.

 

Tenga en cuenta que la información proporcionada en estos artículos solo se ofrece a modo de asesoramiento general y en ningún momento debe considerarse como sustitutiva del asesoramiento médico profesional. Si usted, su familia o el bebé padecen síntomas o condiciones graves o persistentes, o si necesita asesoramiento médico específico, busque ayuda médica profesional. Philips Avent no asume responsabilidad alguna por los daños derivados del uso de la información proporcionada en este sitio Web.