Philips ha determinado que la espuma puede degradarse en determinadas circunstancias (en función de factores como el uso de métodos de limpieza no aprobados, como el ozono) y en determinadas condiciones ambientales que implican una humedad y una temperatura elevadas.

 

Las condiciones ambientales que pueden ser una de las causas de este problema están relacionadas con el clima y las temperaturas regionales de los países en los que se utilizan y se almacenan los dispositivos.

 

Este factor no hace referencia al calor y a la humedad generados por el dispositivo para su uso en pacientes.