La insuficiencia cardíaca genera una enorme carga clínica, social y económica, y es probable que aumente en los próximos años, con el envejecimiento de la población y un mayor número de terapias para tratar la insuficiencia cardíaca. Esta carga afecta especialmente a las áreas de regiones sociodemográficas más bajas que carecen de la infraestructura sanitaria para afrontar el desafío de manera efectiva¹. La carga económica actual estimada de la insuficiencia cardíaca a nivel mundial es de unos 346 mil millones de dólares¹. Claramente, se necesitan nuevas respuestas. Los datos ecocardiográficos robustos y reproducibles en 2D y 3D son clave para diagnosticar y tratar la insuficiencia cardíaca.
Carga económica mundial actual de la insuficiencia cardíaca: 347 mil millones de dólares.
La ecocardiografía es la prueba de imagen más utilizada en la insuficiencia cardíaca². Proporciona información inmediata sobre los volúmenes y la función de las cámaras, las válvulas, la función diastólica y la hemodinámica². Los avances en IA y automatización proporcionan los resultados esenciales para un diagnóstico y tratamiento efectivos de la insuficiencia cardíaca.
Utilizo información derivada del análisis 2D y 3D, y de la deformación miocárdica, para comprender mejor a mis pacientes. AutoStrain, Dynamic HeartModel y Auto RV son herramientas imprescindibles que se utilizan tanto en el diagnóstico como en la vigilancia de pacientes con insuficiencia cardíaca.
Las herramientas de obtención de imágenes robustas y reproducibles son importantes para diagnosticar y monitorizar la progresión de la insuficiencia cardíaca. Las directrices actuales respaldan el uso de herramientas avanzadas de ecocardiografía, como la evaluación de la deformación miocárdica longitudinal y 3D de los volúmenes y la función de los ventrículos izquierdo y derecho.
Avance de los flujos de trabajo de ecocardiografía para la insuficiencia cardiaca