1.Disponibilidad limitada: Casi la mitad de los centros solo dispone de uno o dos equipos inalámbricos o sin cinturón, y el 43 % de ellos proporcionó tecnologías inalámbricas o sin cinturón a menos de la mitad de las mujeres sometidas a monitorización fetal continua.
"Una gran proporción de mujeres australianas y neozelandesas sigue recibiendo únicamente la tecnología más restrictiva y con cable", escriben las autoras.
2.Planes de cambio: Casi dos tercios de los centros que no disponían de equipos inalámbricos o sin cinturón planeaban adquirir esta tecnología en el futuro, lo que demuestra su atractivo.
3.Apoyo a las parteras: Las autoras destacan el hallazgo "significativo" de que las matronas encuestadas reconocen que la monitorización inalámbrica o sin cinturón permite una mayor libertad de movimiento y una mayor sensación de elección y control durante el parto.
4.Embarazos complejos: La auscultación rutinaria e intermitente de la frecuencia cardiaca fetal, con acceso a tecnología de monitorización inalámbrica o sin cinturón cuando sea necesario para mujeres con embarazos complejos, proporcionaría a todas las mujeres libertad de movimiento y una mayor sensación de elección y control durante el parto.
Estudio: El uso de dispositivos de monitorización fetal que permiten la movilidad durante el trabajo de parto en casos de embarazos complejos