La ecografía obstétrica es la principal herramienta diagnóstica para identificar esta importante anomalía. La tasa de detección ecográfica de PAS es de hasta el 80 %–90 %². Para lograr confianza diagnóstica, la resonancia magnética (RM) se utiliza a menudo como medida complementaria para evaluar sospechas de anomalías placentarias. La tasa de detección por RM no es superior a la de la ecografía, con un rango del 80 %–90 %¹.
La ecografía 2D es la modalidad principal utilizada en la evaluación y el diagnóstico prenatal de anomalías placentarias. El Doppler color también se emplea para mejorar la detección de PAS. Diferenciar entre lo normal y lo anómalo, así como el grado de la anomalía, es imprescindible para el profesional sanitario que asesora al paciente, ya que diferentes diagnósticos pueden predecir un procedimiento quirúrgico más significativo y una mayor tasa de complicaciones¹.
Paciente de 39 años, gestante 5 (G5 P1-1-2-3), de 18+4 semanas de gestación, acudió a Perinatal Associates of New Mexico (PANM) para una evaluación inicial de una sospecha de anomalía placentaria detectada en una ecografía previa. Sus antecedentes obstétricos eran relevantes por dos cesáreas previas.
En nuestra consulta se realizó una ecografía obstétrica utilizando un equipo de ecografía Philips EPIQ Elite equipado con transductores volumétricos C5-1 curvilíneo, eL18-4 lineal y V9-2 PureWave. La evaluación ecográfica mostró un feto femenino en presentación de nalgas con un peso estimado normal. El estudio anatómico fetal no demostró ninguna anomalía fetal. La placenta se implantó a lo largo de la pared uterina anterior sin evidencia de placenta previa. Se observó una posible anomalía placentaria a lo largo de la porción superior de la pared uterina anterior utilizando el transductor C5-1 (figura 1). El transductor volumétrico V9-2 se usó para obtener imágenes 2D adicionales (figuras 2 y 3).
Figura 1Imagen sagital obtenida con el transductor C5-1 de una posible anomalía placentaria
Figura 2Imagen sagital obtenida con el transductor V9-2 de una posible anomalía placentaria.
Figura 3Imagen sagital obtenida con el transductor V9-2 de una posible anomalía placentaria.
La paciente fue incluida en un estudio de evaluación clínica del transductor lineal eL18-4 y del transductor volumétrico V9-2 PureWave, que estaba en curso al momento de su consulta en nuestro centro. Utilizando el transductor eL18-4 lineal y el transductor volumétrico V9-2 PureWave en el equipo de ecografía Philips EPIQ Elite, se realizó una ecografía adicional centrada especialmente en la anomalía placentaria sospechada y la interfaz placentouterina. MicroFlow Imaging (MFI) y MicroFlow Imaging High Definition (MFI-HD), diseñados para mejorar la visualización y la resolución de la imagen del flujo sanguíneo de baja velocidad, se utilizaron para evaluar la anatomía placentaria y uterina.
La imagen 2D inicial realizada con el transductor C5-1 mostró una anomalía placentaria. Los hallazgos, basados únicamente en la evaluación con el transductor C5-1, resultaron alarmantes por un defecto uterino debido a una placenta percreta. Con el uso de los transductores V9-2 y eL18-4, se adquirieron imágenes adicionales que delimitaron mejor las diferencias en textura ecogénica entre la placenta, el miometrio uterino y el músculo recto abdominal. Estas imágenes mostraron evidencia compatible con una diástasis de rectos en la madre, con abombamiento de la pared uterina a través del defecto (figuras 4 y 5).
Figura 4Primer plano sagital del transductor V9-2 sobre una presunta anomalía placentaria
Figura 5Primer plano de una presunta anomalía placentaria obtenido con el transductor eL18-4
Se aplicaron MFI y MFI-HD a la interfaz placentouterina (figuras 6 y 7). Utilizando el transductor volumétrico V9-2 PureWave de mayor frecuencia y el transductor lineal eL18-4 PureWave, se exploró la anomalía mediante ecografía con mayor detalle. Mediante el uso de múltiples transductores y MFI-HD y MFI, la imagen confirmó el diagnóstico de una interfaz placentouterina normal, sin evidencia de PAS, pero sí de un defecto en los músculos rectos abdominales de la paciente. Se le informó sobre el hallazgo de una diástasis de rectos abdominales y el buen pronóstico de este diagnóstico mientras se preparaba para su parto. A las 39+0 semanas de gestación, se realizó una cesárea de repetición, naciendo una recién nacida viva de 3316 g de peso. La placenta fue extraída sin dificultad y sin evidencia de PAS.
Figura 6. Imágenes 2D y MFI obtenidas con el transductor V9-2 de una presunta anomalía placentaria
Figura 7. Imagen MFI HD obtenida con el transductor eL18-4 de la presunta anomalía placentaria.
La ecografía sigue siendo una herramienta diagnóstica excepcional y de bajo coste, y la modalidad principal para el diagnóstico de anomalías fetales y placentarias. Durante los últimos años, importantes avances en ecografía continúan cambiando la manera en que los profesionales sanitarios evalúan y diagnostican anomalías fetales y placentarias. Con tecnología de transductores de vanguardia, como el transductor V9-2 PureWave volumétrico y el transductor lineal eL18-4 PureWave,nuestra capacidad para evaluar problemas anatómicos complejos y una variedad de diagnósticos obstétricos está mejorando.
En el caso de esta paciente, el diagnóstico de PAS sospechado no fue preciso al utilizar únicamente la imagen 2D con el transductor C5-1. El diagnóstico de placenta percreta fue incorrecto porque la interfaz placentouterina no se visualizó bien en la imagen inicial. La mayor frecuencia del transductor volumétrico V9-2 PureWave y del transductor lineal eL18-4 PureWave permitió obtener una imagen con mayor resolución, mientras que los modos MFI y MFI-HD permitieron delimitar con precisión los distintos planos anatómicos de la placenta, el miometrio y el músculo recto anterior del abdomen mediante Doppler color. Finalmente, se identificó un defecto a nivel del recto abdominal materno, correctamente caracterizado como diástasis de rectos.
A medida que aumentan los partos por cesárea, las tasas de complicaciones del PAS aumentan, junto con hallazgos únicos como la diástasis de rectos³. Con herramientas de última generación, incluyendo el transductor volumétrico V9-2 PureWave y el transductor lineal eL18-4 PureWave con MFI y MFI-HD, la capacidad del profesional sanitario para lograr diagnósticos más precisos se ve considerablemente mejorada. Tal como ocurrió en este caso, el diagnóstico se estableció con más confianza gracias al uso de transductores de ecografía avanzados y tecnología Doppler color innovadora.
Michael S. Ruma, MD, MPH, se incorporó a PANM en 2008 tras terminar su formación de especialización en medicina maternofetal en UNC Chapel Hill. También obtuvo una maestría en salud pública (MPH) en Política y Administración de la Salud de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Norte y es el actual presidente de PANM.
Los transductores de alta frecuencia y la tecnología MFI-HD mejoran el diagnóstico ante la sospecha de anomalía placentaria.