Un destacado proveedor sanitario regional de Estados Unidos, con más de 300 camas y cobertura en varios condados de una zona metropolitana densamente poblada, ha dado un paso decisivo en la modernización de sus operaciones de radiología al sustituir un PACS local heredado por Philips HealthSuite Imaging, una solución SaaS totalmente gestionada y alojada en AWS, el principal proveedor de nube pública de Estados Unidos. Con más de 225 000 estudios procesados al año en un entorno multicentro, la organización necesitaba una plataforma de imagen médica segura y escalable que pudiera dar soporte a un equipo de radiólogos distribuido, ofrecer un alto rendimiento, integrarse de forma fluida con la historia clínica electrónica y adaptarse a la evolución de las necesidades clínicas. Al sustituir su antiguo PACS local por la solución de Philips íntegramente en la nube y alojada en AWS, la organización redefinió la prestación de sus servicios de imagen y permitió que los radiólogos trabajasen de forma eficiente, segura y colaborativa desde prácticamente cualquier lugar. El resultado no fue solo una actualización tecnológica, sino una transformación completa de las operaciones clínicas, construida sobre una base de fiabilidad, rendimiento y alianza.
Pasar de un sistema local a una solución en la nube es una decisión trascendental para cualquier organización sanitaria. Requiere no solo la tecnología adecuada, sino también un socio de confianza con amplia experiencia en imagen médica, experiencia acreditada en despliegues para toda la organización y un compromiso de colaboración a largo plazo. Para este proveedor de servicios sanitarios, Philips fue ese socio.
Migrar de una solución local a la nube es una decisión estratégica que involucra a diversos grupos de interés. El sistema sanitario necesitaba un socio con amplia experiencia en imagen médica, experiencia acreditada en despliegues para toda la organización y un compromiso de colaboración a largo plazo. Philips aportó algo más que tecnología: generó confianza.
1. Reimaginar la lectura remota: permitir que los radiólogos trabajen en cualquier momento y lugar
En el corazón de esta transformación se encuentra una nueva forma de trabajar potenciada por el potencial de la nube. Permitir que los radiólogos trabajen a distancia significa ofrecerles acceso desde cualquier lugar —dentro del hospital, desde casa o durante una guardia en otro centro— sin las limitaciones de depender de una estación de trabajo concreta. Mediante un inicio de sesión seguro desde un navegador estándar, el espacio de trabajo diagnóstico web proporciona a los radiólogos acceso seguro a los estudios de imagen desde prácticamente cualquier lugar, con lectura a distancia fluida, colaboración en tiempo real y funciones avanzadas de visualización. Esto ha mejorado la planificación de turnos y el equilibrio entre vida laboral y personal sin renunciar a la precisión del diagnóstico.
Para muchas organizaciones sanitarias, abordar la carga de trabajo de los radiólogos y la presión por cumplir los plazos acordados de emisión de informes se ha convertido en una prioridad. Esto ha provocado una mayor rotación de personal, que incluye tanto el cambio frecuente de empleo como el abandono de la profesión. Antes de la transición, la colaboración entre los radiólogos y los facultativos remitentes solía estar fragmentada. Los sistemas funcionaban de forma aislada y compartir estudios o revisar hallazgos entre centros resultaba complejo y requería mucho tiempo. Actualmente, gracias a una plataforma centralizada nativa de la nube, la solución se integra con fluidez con la historia clínica electrónica y el software de dictado del sistema sanitario, lo que crea un flujo de trabajo eficiente en todos sus centros. Las funciones avanzadas integradas directamente en el visor mejoran la visualización y agilizan el acceso a las imágenes, permitiendo a los radiólogos interpretar los estudios con mayor confianza. Estas mejoras no solo generan informes de mayor calidad y diagnósticos más precisos, sino que también aumentan la productividad clínica y permiten a los radiólogos trabajar con mayor eficiencia y colaborar mejor con los facultativos remitentes.
2. Escalabilidad en la nube: siempre disponible, siempre actualizado
Además del acceso y la colaboración, el sistema sanitario necesitaba una solución escalable que respondiese tanto a las necesidades actuales como al crecimiento futuro. Mediante la incorporación continua de nuevas funciones, el escalado ágil y el almacenamiento gestionado, el modelo SaaS de Philips permite adaptar en tiempo real la capacidad de imagen a las variaciones del volumen de pacientes, sin la carga de mantener una infraestructura local. La transición también mejoró la recuperación ante desastres y los estándares de ciberseguridad.
Desde la puesta en marcha, el sistema ha mantenido una disponibilidad constante. Los radiólogos destacan la mejora de los tiempos de carga, unas transiciones más fluidas entre estudios y una mayor calidad de imagen, incluso en los periodos de mayor uso.
Las organizaciones de atención sanitaria enfrentan una presión creciente para hacer más con menos, especialmente en imágenes médicas. HealthSuite Imaging ofrece la flexibilidad, el rendimiento y la tranquilidad necesarios para operar de forma eficiente y segura.
Como plataforma SaaS, Philips HealthSuite Imaging garantiza que la organización utilice siempre la versión más reciente del software, con nuevas funciones y actualizaciones de seguridad disponibles sin tiempos de inactividad ni intervención manual. Esto reduce la carga de los equipos de TI, ya que la infraestructura en la nube permite escalar con agilidad para responder a las necesidades de imagen y mantener un estricto cumplimiento de la normativa sobre datos sanitarios. Además, Philips ayuda con la gestión del almacenamiento a lo largo del tiempo, ajustando los servicios según cambian las necesidades de imagen.
3. Migración rápida y fluida para aumentar la eficiencia en toda la organización.
A pesar de la complejidad del despliegue, incluida la integración con terceros, la puesta en marcha se logró sin interrupciones en las operaciones clínicas. Los proyectos de migración, especialmente en el ámbito sanitario, suelen ser momentos decisivos que concentran numerosos retos. Dos preocupaciones principales suelen dominar en esta transición: pérdida de datos e interrupción del flujo de trabajo. Cualquier interrupción en estas áreas críticas podría tener graves consecuencias para la atención clínica, la eficiencia operativa y la seguridad del paciente. La pérdida de datos durante una migración constituye una preocupación importante para las organizaciones sanitarias, que almacenan millones de imágenes e informes de pacientes que deben permanecer protegidos.
Para reducir el riesgo de pérdida de datos, el equipo de migración de Philips aplicó un enfoque sólido y sistemático. El proceso se realizó por fases, con copias de seguridad rigurosas y mecanismos de contingencia, lo que permitió mantener el acceso continuo a los datos heredados durante toda la migración. Este enfoque garantizó que en ningún momento los datos críticos de imagen fueran inaccesibles o se perdieran durante la transferencia. Uno de los factores clave que diferenciaban esta migración era el apoyo continuo. Desde el principio, el proveedor sanitario contó con el apoyo de un equipo específico de expertos en migración, gestores de proyectos y profesionales de atención al cliente. Estos profesionales mantuvieron una comunicación constante con los equipos internos del proveedor sanitario, ofreciendo orientación en tiempo real, resolviendo cualquier incidencia y garantizando el avance del proyecto conforme a lo previsto.