La fluoroscopia controlada con rejilla antidispersión (GCF) Philips crea pulsos de rayos X nítidos, al tiempo que elimina los rayos X de baja energía que no contribuyen a la calidad de la imagen. Philips combina la GCF con In-Pulse Control, que ajusta automáticamente la dosis según la parte del cuerpo específica para lograr la dosis óptima desde el primer pulso. Minimizar la dosis es importante para todos los pacientes y es especialmente valioso en la fluoroscopia pediátrica, ya que los pacientes pediátricos son más sensibles a la radiación que los adultos.