Optimización de los flujos de trabajo y la seguridad de los datos en Radiología remota
Para ayudar a los hospitales y sistemas sanitarios a aliviar el desgaste profesional, mejorar la satisfacción laboral y afrontar la escasez de personal, se ha producido un cambio significativo hacia el trabajo remoto de los radiólogos.
El 84% de los radiólogos considera que el trabajo remoto es muy importante, según una reciente encuesta en EEUU.1
Uno de los retos que enfrentan todos los sistemas sanitarios es proteger los datos de los pacientes. El trabajo remoto requiere una capa adicional de seguridad entre el radiólogo y el servidor. Por lo general, las organizaciones eligen entre tres opciones de seguridad para los entornos de trabajo remoto de Radiología.
El hospital o sistema sanitarios debe garantizar que los radiólogos remotos tengan acceso, desde una única aplicación, a las mismas funciones, herramientas y capacidades disponibles para quienes trabajan en las instalaciones, con el fin de optimizar su desempeño.
La colaboración entre profesionales sanitarios es esencial para mejorar los resultados de salud, por lo que las organizaciones deben facilitar el acceso y la comunicación entre ellos. También deben contar con herramientas eficaces de colaboración y con la capacidad de revisar imágenes de forma fluida para obtener una segunda opinión o planificar tratamientos clínicos.
Los pacientes esperan cada vez más que su experiencia con la atención sanitaria sea similar a la que tienen al utilizar otros servicios digitales. Por ello, es fundamental facilitarles el acceso a resultados, imágenes e información que les ayuden a comprender su situación y participar en las decisiones sobre su atención.