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    Cómo la IA está transformando la resonancia magnética y el papel del radiólogo

    • Aug 26, 2026
    • 3 minutos

    Inteligencia Artificial

    Radiología

    RM

    Noticia

    La resonancia magnética vive una transformación marcada por el aumento de la demanda asistencial, la necesidad de optimizar los tiempos de exploración y la incorporación de inteligencia artificial a los procesos de adquisición y reconstrucción de imagen. En esta entrevista, el Dr. Javier Fernández Jara, Jefe Asociado de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Grupo Quirónsalud) y especialista en radiología musculoesquelética y medicina del deporte, analiza cómo tecnologías como Philips BlueSeal XE y SmartSpeed Precise están contribuyendo a evolucionar la práctica de la resonancia magnética, así como el papel que desempeñarán la IA y el criterio clínico del radiólogo en el futuro del diagnóstico por imagen.

    Blueseal xe

    La IA ya cambia la resonancia magnética: más rapidez, más calidad y mayor papel clínico del radiólogo

    Dr. Javier Fernandez Jara.jpg

    Dr. Javier Fernandez Jara

    Jefe Asociado de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

    1. En su práctica diaria como radiólogo, ¿cuáles son hoy los principales retos de la resonancia magnética en un hospital con alta actividad asistencial como la Fundación Jiménez Díaz?

    El principal reto es responder a una demanda asistencial cada vez mayor sin renunciar a la calidad diagnóstica ni a una atención adecuada al paciente. La resonancia magnética es una técnica extraordinariamente completa, pero tradicionalmente ha tenido una limitación importante: el tiempo. Cada exploración requiere múltiples secuencias y, además, durante ese periodo el paciente debe permanecer inmóvil.

    En un hospital de alta actividad no basta con acelerar únicamente la adquisición de las imágenes. El tiempo total de la prueba incluye recibir al paciente, comprobar las indicaciones y las contraindicaciones, explicar el procedimiento, colocarle correctamente, seleccionar la antena, realizar las secuencias y ayudarle a salir del equipo. Algunos de estos pasos dependen mucho de la edad, la movilidad, el dolor, la ansiedad o la complejidad clínica del paciente. Por tanto, el desafío es reducir el tiempo global del proceso, no simplemente los minutos de escáner.

    Aquí encaja el concepto de FAST MRI: una resonancia focused, accelerated, smart and targeted. Es decir, exploraciones enfocadas en la pregunta clínica, aceleradas, inteligentes y dirigidas. No se trata de adquirir muchas secuencias por rutina, sino de obtener las necesarias para responder con precisión a la cuestión clínica.

    También me gusta trasladar a la resonancia el concepto ALARA-TIME: adquirir menos, diagnosticar antes y responder a la pregunta clínica. Aunque la resonancia no emplea radiación ionizante, el tiempo también es un recurso clínico. Una exploración más corta disminuye el riesgo de movimiento, mejora la tolerancia del paciente y permite utilizar mejor la capacidad del equipo.

    2. ¿Qué cambios prácticos ha notado con la incorporación de BlueSeal XE en términos de funcionamiento del equipo, planificación del servicio y continuidad de la actividad?

    El cambio más evidente ha sido la posibilidad de acortar de forma significativa las adquisiciones manteniendo una calidad de imagen óptima. Esto nos permite diseñar protocolos más eficientes, con secuencias más rápidas y, en determinados casos, con una mayor resolución espacial dentro de tiempos clínicamente asumibles.

    Desde el punto de vista de la planificación, aporta mayor flexibilidad. El tiempo ganado puede utilizarse para absorber pacientes no programados, responder a urgencias, afrontar exploraciones complejas o reducir retrasos acumulados durante la jornada. No obstante, es importante no identificar automáticamente una reducción del tiempo de adquisición con una reducción equivalente del slot. Cuando las secuencias se hacen mucho más rápidas, adquieren proporcionalmente más peso la recepción, la preparación y la movilización del paciente. El siguiente reto organizativo es, por tanto, optimizar todo el circuito asistencial. Para ello es de vital importancia el gran trabajo que realizan los técnicos encargados de realizar las RM, sin lo cuales no sería posible realizar este trabajo de acortar los tiempos de realización de las pruebas.

    La tecnología BlueSeal también aporta tranquilidad desde el punto de vista operativo. Su imán está completamente sellado y utiliza una cantidad mínima de helio, evitando la dependencia habitual de recargas y reduciendo el riesgo de interrupciones relacionadas con este elemento. Además, dispone de herramientas orientadas a recuperar el funcionamiento con mayor rapidez ante determinadas incidencias. Todo ello facilita una actividad más predecible y continua, algo especialmente relevante en un servicio con una agenda asistencial muy intensa.

    3. Desde la perspectiva del paciente, ¿qué aspectos de la experiencia durante una resonancia magnética considera más importantes y cómo puede contribuir BlueSeal XE a mejorarla?

    Para el paciente son fundamentales tres aspectos: sentirse seguro, estar bien informado y permanecer dentro del equipo el menor tiempo necesario.

    La resonancia puede generar ansiedad por el espacio cerrado, el ruido o la necesidad de permanecer inmóvil. Además, muchos pacientes llegan con dolor, limitaciones de movilidad, deterioro cognitivo o temor al resultado. Por eso, la experiencia no depende solo del equipo; depende también de cómo recibimos al paciente, cómo le explicamos la exploración y cómo nos comunicamos con él durante el estudio.

    BlueSeal XE puede contribuir reduciendo el tiempo de permanencia dentro del imán y simplificando algunos pasos de preparación. Las adquisiciones rápidas son especialmente importantes en niños, personas mayores, pacientes con dolor o con dificultad para mantenerse quietos. Menos tiempo implica normalmente menos movimiento, menos repeticiones y mayor probabilidad de obtener imágenes diagnósticas a la primera. La plataforma también incorpora recursos audiovisuales destinados a tranquilizar y acompañar al paciente durante la exploración.

    En definitiva, la velocidad no debe entenderse solo como productividad. Es también confort, seguridad y calidad asistencial. Una resonancia más rápida puede ser una resonancia más humana, siempre que el tiempo ganado no se traduzca en dedicar menos atención al paciente.

    4. SmartSpeed Precise incorpora inteligencia artificial en el proceso de adquisición de imagen. ¿En qué momentos de su trabajo diario percibe más claramente su utilidad?

    La percibo, sobre todo, en dos momentos: durante la adquisición y cuando interpreto las imágenes.

    Durante la adquisición permite trabajar con menos datos y reconstruir imágenes con una elevada calidad, reduciendo el ruido y preservando el detalle anatómico. Esto se traduce en secuencias más cortas o en la posibilidad de aumentar la resolución sin prolongar excesivamente el estudio. SmartSpeed Precise integra dos motores de inteligencia artificial y combina la aceleración con la reconstrucción de la imagen; puede alcanzar aceleraciones de hasta tres veces respecto a técnicas SENSE y mejorar la nitidez en determinadas condiciones. Estas cifras son máximos técnicos y los resultados concretos dependen del protocolo, la anatomía y el paciente. Sobre todo me llama la atención la calidad de imagen de las secuencias potenciadas en T1, con un tiempo de adquisición muy corto, por lo que hace que esta secuencia se puede incluir en los protocolos de músculo-esquelético, sin mucho coste en tiempo.

    Como radiólogo, su utilidad se hace especialmente visible en la imagen musculoesquelética, donde necesitamos identificar estructuras pequeñas, alteraciones del cartílago, lesiones ligamentosas o cambios sutiles en la médula ósea. También resulta muy útil en pacientes que se mueven, porque una secuencia más corta tiene menos probabilidades de presentar artefactos y de necesitar repetirse.

    Para mí, esta es probablemente la revolución más tangible que ha aportado hasta ahora la inteligencia artificial al diagnóstico por imagen. Se habla mucho de algoritmos que detectan enfermedades, pero la IA ya está cambiando algo todavía más básico: la forma en la que creamos la propia imagen. Las nuevas tecnologías permiten realizar resonancias más rápidas sin perder calidad, mejorando la experiencia del paciente y la eficiencia del servicio. Sin embargo, también aumentan el número de estudios que deben interpretarse, en un contexto de creciente demanda y escasez de radiólogos. El reto es evitar que el cuello de botella pase del equipo a la estación de trabajo. Por eso, la IA debe acelerar no solo la adquisición, sino todo el proceso radiológico, ayudando a priorizar estudios, automatizar tareas y facilitar el informe.

    Este desarrollo tiene un antecedente importante en la iniciativa fastMRI, iniciada en 2018 mediante la colaboración entre Facebook AI Research —actualmente Meta AI— y NYU Langone. Su objetivo era entrenar sistemas capaces de reconstruir imágenes diagnósticas a partir de una adquisición incompleta y, por tanto, más rápida. El proyecto puso a disposición de la comunidad datos brutos, imágenes y modelos de código abierto. En un estudio clínico de rodilla, imágenes adquiridas utilizando una cuarta parte de los datos fueron consideradas diagnósticamente equivalentes por los radiólogos evaluadores, mostrando cómo una investigación inicialmente experimental podía trasladarse a pacientes reales. La propia tecnología Compressed SENSE integrada en SmartSpeed fue reconocida en el fastMRI Challenge de 2019.

    La resonancia rápida aumenta la capacidad de producir imágenes; el verdadero desafío es aumentar también nuestra capacidad para convertir esas imágenes en decisiones clínicas útiles.

    5. La inteligencia artificial está entrando cada vez más en la radiología. ¿Dónde cree que aporta más valor actualmente y dónde sigue siendo imprescindible el criterio del radiólogo?

    En este momento, creo que la inteligencia artificial aporta más valor en tres áreas: la adquisición y reconstrucción de imágenes, la automatización de tareas repetitivas y la organización de los flujos de trabajo.

    Puede acelerar las exploraciones, reducir ruido y artefactos, segmentar estructuras, realizar mediciones, comparar estudios, priorizar listas de trabajo o generar borradores estructurados. Son tareas que consumen tiempo y en las que la automatización puede aumentar nuestra eficiencia. Esto coincide con algo que siempre he defendido, la IA puede ayudarnos a eliminar procesos que no aportan valor y permitirnos concentrarnos en aquello que realmente importa para el paciente.

    Sin embargo, el criterio del radiólogo sigue siendo imprescindible para integrar los hallazgos en el contexto clínico, valorar discordancias, reconocer presentaciones atípicas y decidir si la exploración realmente responde a la pregunta planteada. Un algoritmo puede señalar una alteración, pero no siempre sabe si es la causa de los síntomas, un hallazgo incidental, una variante normal o una secuela sin relevancia actual. La radiología es mucho más que ver una imagen, es interpretar los hallazgos en el contexto clínico del paciente.

    Además, los sistemas de IA pueden presentar sesgos, problemas de generalización y resultados distintos según el equipo, el protocolo o la población en la que se utilicen. Necesitan validación, supervisión y una comprensión adecuada de sus limitaciones. Estos problemas —junto con la reproducibilidad, la seguridad de los datos, la interpretabilidad y la responsabilidad medicolegal— ya aparecen entre los principales retos identificados en el material docente.

    La IA debe ser una herramienta de apoyo, no una autoridad clínica independiente. El radiólogo continúa siendo responsable de juzgar la calidad del estudio, integrar la información y comunicar una conclusión útil al médico y al paciente.

    6. Mirando al futuro, ¿cómo cree que evolucionará el papel del radiólogo en un entorno con más demanda asistencial, más imagen avanzada y mayor apoyo de herramientas basadas en IA?

    Creo que el radiólogo evolucionará desde un papel centrado principalmente en la lectura de imágenes hacia otro más amplio: será quien gestione e integre la información obtenida mediante la imagen.

    Tendremos más estudios, imágenes más complejas y una cantidad creciente de información cuantitativa. La IA nos ayudará a adquirir más rápido, priorizar exploraciones, realizar mediciones, comparar estudios y preparar borradores. Pero alguien tendrá que decidir qué prueba es la adecuada, adaptar el protocolo a la pregunta clínica, supervisar la calidad, interpretar los resultados y convertir todos esos datos en una recomendación útil. Ese será el radiólogo.

    El futuro debe acercarnos más al paciente y al resto de los especialistas, no alejarnos de ellos. Necesitaremos participar más en comités multidisciplinares, explicar los resultados, aconsejar sobre la prueba más apropiada y evaluar críticamente los sistemas de IA antes de incorporarlos a la práctica. El radiólogo será, en cierto modo, el director de juego, el mediocentro del equipo: la persona que coordina tecnología, imágenes, datos y contexto clínico.

    No creo que la inteligencia artificial vaya a sustituir al radiólogo. Sí creo que transformará profundamente su forma de trabajar y que los profesionales que sepan utilizarla serán más eficientes y tendrán mayor capacidad diagnóstica. La tecnología puede ayudarnos a compensar el déficit de especialistas y a agilizar el proceso radiológico, pero exige actualización y una actitud abierta al cambio.

    La finalidad no debe ser simplemente producir más informes por hora. Debe ser utilizar la tecnología para ofrecer diagnósticos más rápidos, precisos y relevantes, y para recuperar tiempo de valor clínico: tiempo para pensar, para hablar con los compañeros y para atender mejor al paciente.

    Las opiniones expresadas en esta entrevista corresponden al Dr. Javier Fernández Jara y reflejan experiencia y criterio profesional.


    Contacto medios

    César García Requena

    César García Requena

    Brand & Communications Manager Health System Philips Ibérica
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