El cristal de cuarzo UV es más sólido que el cristal duro y resiste muy bien las temperaturas extremas y vibraciones, lo que elimina el riesgo de explosión. Las lámparas de cristal de cuarzo de Philips (filamento a 2650 °C y cristal a 800 °C) soportan cambios muy bruscos de temperatura. Con capacidad para soportar mayor presión dentro de la lámpara, el cristal de cuarzo UV puede generar una luz más potente.