La apnea de sueño un problema de salud pública en España

Francisco Javier Puertas

 

Unidad de Sueño

 

Hospital Universitario de la Ribera, Alzira, Valencia

Sueño y trabajo a turnos: ¿una relación imposible?


El trabajo a turnos es cada vez más frecuente en las sociedades desarrolladas. Se estima que alrededor del 20 al 25% de trabadores tiene un horario de trabajo no convencional, es decir, que implica turnos rotatorios de trabajo o trabajo nocturno. Este patrón rotatorio o fijo nocturno afecta a la calidad de vida de casi todos los que lo desarrollan;  a largo plazo se asocia a un aumento del riesgo cardiovascular, metabólico, alteraciones cognitivas y quizá cáncer. Sin embargo hay una cierta variabilidad individual en sobrellevar o adaptarse a esta situación, siendo mejor tolerado en los jóvenes y más acusado con la edad. Aproximadamente 1 de cada 4 trabajadores presentan problemas de somnolencia en el trabajo, insomnio, o ambos, con consecuencias inmediatas de bajo rendimiento laboral, afectación estado de ánimo, aumento de la accidentalidad o más problemas sociofamiliares. Esta mala tolerancia ha dado lugar a una trastorno específico llamado Síndrome de Maladaptación al Trabajo a Turnos, o Shift Work Sleep Disorder.
 

 Mantenerse despierto por la noche, o intentar dormir por la mañana son fenómenos que se oponen al ritmo natural del sueño-vigilia, un ritmo de 24 h. acoplado al ciclo luz-oscuridad y que arrastra a toda una serie de actividades fisiológicas orientadas a mantener la actividad y la atención del organismo durante el día, y el reposo durante la noche.
 

Partiendo de que no hay ningún método o tratamiento que pueda garantizar un sueño y vigilia óptimos con un patrón de turnos cambiantes, sí hay algunas estrategias que pueden mejorar o minimizar los problemas asociados al trabajo a turnos.
 

1.       Por un lado, los sujetos deben conocer su cronotipo, es decir, si son más matutinos o más vespertinos (alondras o búhos). Esto puede hacer que puedan tolerar mejor el trabajo por la noche (en el caso de los vespertinos, al acostarse tarde) o de mañana ( al levantarse muy temprano), y en consecuencia valorar la posibilidad de una mayor asignación a uno u otro turno.

2.       Los episodios de mayor somnolencia durante la noche coinciden con los picos negativos de temperatura central y mayor niveles de melatonina en sangre. En estos casos, la exposición a la luz blanca dos horas antes de los picos de somnolencia puede ayudar a mantenerse más despierto y retrasar la secreción de melatonina. De igual forma, hay que evitar la luz intensa, 2-3 horas antes de irse a acostar al salir del trabajo.

3.       Al volver del trabajo con la intención de ir a dormir, si es al salir del turno de noche, se deben llevar gafas de sol, y dormir en completa oscuridad aunque sea de día.

4.       Tomar melatonina 2-3 mg una hora antes de ir a dormir puede ayudar a sincronizar los niveles de melatonina con el periodo deseado de sueño.

5.       En casos seleccionados, la ayuda de un hipnótico al acostar, o un estimulante de la vigilia antes de ir a trabajar por la noche ( cafeína o fármacos específicos) pueden ayudar mejorar la situación.