may 28, 2026 | 3 minutos

Gerard Philips inicia la producción de bombillas incandescentes en Eindhoven, mediante un complejo proceso que combina reacciones químicas y bulbos de vidrio, fabricados en hornos al rojo vivo. La iluminación eléctrica hizo que los días se alargaran, transformando la forma de vivir y trabajar. Gracias a la calidad y fiabilidad de sus lámparas, Philips crece con rapidez en sus primeros años, sentando las bases de más de un siglo de innovación.
Frederik Philips, fundador de la compañía y padre de Anton y Gerard, conoce esta técnica y escribe de inmediato a sus hijos. Así comienza el camino de Philips en la innovación sanitaria. Enseñar a la IA el “lenguaje” de la RM: de la anatomía a los artefactos
En Alemania, el físico Wilhelm Röntgen hace un descubrimiento que cambiará para siempre el futuro de la medicina. Cuando pide a su esposa que coloque la mano bajo una máquina, ella ve el contorno de su propio esqueleto, con su anillo de boda incluido: es la primera imagen radiográfica del mundo.

El origen del avance se remonta a una observación de Holst en la fábrica de bombillas: los empleados sumergían tubos metálicos de soplado en vidrio fundido a alta temperatura para dar forma a los bulbos. Tras una serie de pruebas en el NatLab, Holst logró unir hierro-cromo y vidrio. Albert Bouwers lo convirtió posteriormente en Metalix: un cilindro de vidrio con un anillo hermético de hierro-cromo, lo que permite una menor emisión de rayos X no deseados. Con Metalix, Philips se consolida como pionera en tecnología de imagen médica.
En 1924, Philips presenta en Londres el tubo de rayos X Metalix. Desarrollado por Gilles Holst y Albert Bouwers en el laboratorio de investigación Philips NatLab, Metalix supone un avance relevante en seguridad y rendimiento, al reducir de forma significativa la exposición a radiación perjudicial.
Hacia 1930, Philips identifica una oportunidad no solo para innovar en tecnología sanitaria, sino también para aumentar el acceso a la atención. Durante un brote importante de tuberculosis en los Países Bajos, Philips utiliza su propio equipamiento de rayos X para realizar cribados preventivos: primero a empleados, después a sus familias y, más adelante, a la población de Eindhoven. El resultado: la propagación de la tuberculosis en Eindhoven fue un 70% menor que en el resto del país. La iniciativa se amplió posteriormente a otros puntos de los Países Bajos, mostrando cómo la innovación puede ayudar a acercar la atención sanitaria a más personas.Los modelos fundacionales aprenden patrones amplios a partir de datos heterogéneos y generan representaciones generales que pueden ajustarse posteriormente a aplicaciones específicas. En RM, esto supone enseñar al modelo a comprender el “lenguaje” de la resonancia en múltiples condiciones: cómo cambia la anatomía de cabeza a pies, cómo se comportan las secuencias a diferentes intensidades de campo, cómo influyen el contraste y el protocolo en la apariencia, y cómo surgen los artefactos.

En las décadas posteriores a 1940, Philips mantiene un ritmo de innovación muy elevado. En poco tiempo introduce el Polytome (precursor del TAC, 1951), el BV20 (sistema de rayos X para cirugía, 1954), sistemas de mamografía (1967) y sistemas de terapia con neutrones (1974). En paralelo, investigadores del Philips NatLab desarrollan la técnica LOCOS, un paso importante en la evolución de la tecnología de microchips. Estas innovaciones contribuyen a dar forma tanto a la sanidad moderna como al mundo digital.
Philips crece con fuerza tanto en el ámbito sanitario como en tecnología de consumo. Con la invención del CD (y el reproductor de CD), la compañía impulsa una revolución en la que la lectura y el almacenamiento de información digital —los datos— adquieren un papel cada vez más relevante en múltiples sectores. La sanidad también se beneficia: exploraciones de rayos X voluminosas y expedientes con información del paciente se digitalizan y se intercambian con mayor eficiencia entre instituciones. La digitalización ayuda a mejorar la colaboración, la eficiencia de los flujos de trabajo y el acceso a la atención.
La tecnología, por sí sola, no define la experiencia del paciente. Con Ambient Experience[2], Philips combina diseño, iluminación y tecnología para crear un entorno más tranquilo y confortable. Desarrollada en estrecha colaboración con profesionales clínicos, investigadores y diseñadores, Ambient Experience ayuda a reducir la ansiedad durante procedimientos como las resonancias magnéticas. Al favorecer que las personas se sientan más relajadas, la solución contribuye a una mejor experiencia asistencial y apoya flujos de trabajo clínicos más eficientes.
Philips desarrolla la plataforma Azurion [3] para terapia guiada por imagen, que permite a los equipos clínicos realizar procedimientos mínimamente invasivos con mayor precisión y eficiencia. Azurion combina imagen de alta calidad con acceso integrado a datos del paciente, exploraciones y visualizaciones 3D durante los procedimientos. Al dar soporte tanto a intervenciones rutinarias como complejas, la plataforma ayuda a trabajar de forma más eficiente y a reducir la exposición a radiación de pacientes y equipos asistenciales.
Durante el congreso RSNA en Chicago, Philips anuncia el lanzamiento comercial de LumiGuide, un avance en terapia guiada por imagen basada en luz. Basada en la plataforma Azurion, LumiGuide utiliza luz para visualizar la forma y la posición de guías y catéteres endovasculares en tiempo real y en 3D dentro del cuerpo, sin utilizar radiación de rayos X. Más de un siglo después de comenzar con la luz eléctrica, la luz sigue inspirando nuevos avances en innovación sanitaria.
Philips continúa impulsando la innovación mediante inteligencia artificial y tecnologías sanitarias basadas en datos. La IA ya desempeña un papel relevante en soluciones como LumiGuide, donde ayuda a alinear datos de imagen con la anatomía del paciente en tiempo real para facilitar una navegación precisa durante los procedimientos.La compañía está aplicando IA para ayudar a los profesionales sanitarios a trabajar con mayor eficiencia, mejorar resultados y ampliar el acceso a una atención de calidad. La ambición se mantiene clara: mejorar la vida de 2.500 millones de personas al año en 2030. Más de 135 años después de su fundación, Philips continúa construyendo sobre su legado de innovación con el objetivo de ofrecer una mejor atención sanitaria para más personas.