Alimentación del bebé después de la reparación del labio leporino

Alimentación del bebé después de la reparación del labio leporino

¿Es seguro dejar que los bebés tomen el pecho o el biberón inmediatamente después de la cirugía del labio leporino? ¿Y qué pasa con las restricciones de los codos?

Alimentación del bebé después de la reparación del labio leporino

Cuando un bebé nace con labio leporino, uno de los defectos congénitos más frecuentes, es necesario intervenir quirúrgicamente para reconstruirlo. Por lo general, esta operación se realiza entre los 3 y los 6 meses de edad, durante un periodo en el que el bebé crece rápidamente y necesita seguir alimentándose con pecho o biberón.

Sin embargo, inmediatamente después de la cirugía, los profesionales sanitarios suelen recurrir a medios alternativos para alimentar a los bebés, como un vaso, una cuchara o una jeringa. A menudo se recomienda esta medida para evitar tensión en la incisión, de modo que el bebé no corra el riesgo de sufrir dehiscencia, es decir, la ruptura de la herida. Todo ello con el objetivo de volver lo antes posible a los métodos de alimentación habituales.

La dehiscencia es poco frecuente


Pero, ¿es realmente necesaria esta precaución? Para averiguarlo, investigadores japoneses revisaron estudios publicados en inglés y japonés, que se remontaban a 1950. Tenían curiosidad por descubrir si la lactancia materna o la alimentación con biberón tenían algún efecto en la incisión quirúrgica. Después de todo, la alimentación normal parece ser la mejor manera para que el bebé se recupere y siga creciendo y ganando peso.

De los 342 bebés incluidos en los estudios, solo 2 habían experimentado dehiscencia, uno de ellos debido a una caída accidental. No se señaló el motivo del otro caso de dehiscencia parcial. Aparte de estos dos incidentes, los investigadores no encontraron ningún caso de dehiscencia cuando los bebés volvieron inmediatamente a la lactancia materna o a la alimentación con biberón después de la cirugía.

Se descubrió que la dehiscencia era tan poco frecuente que, cada vez que se producía, los investigadores recomendaban que se notificara e investigara inmediatamente como un caso centinela, para descartar negligencia o errores médicos.

Aumento de peso significativo


Tras la cirugía de reparación del labio leporino, los bebés que se amamantaron inmediatamente después de la operación ganaron significativamente más peso a las seis semanas que los bebés alimentados con cuchara. Al mes de la operación, los bebés amamantados habían ganado, de media, un 28 % de su peso antes de la operación. Y a los tres meses, el aumento de peso era de hasta el 67 %.

En comparación con el grupo de lactantes alimentados con vasos o jeringas, estos solo ganaron un 17 % de media al mes de la operación y un 43 % a los tres meses. Aparte del aumento de peso, también se descubrió que los métodos alternativos de alimentación causaban malestar a los bebés, lo que podría hacer que lloraran y sometieran a estrés la incisión en proceso de cicatrización. Y el estrés es precisamente lo que estos bebés necesitan evitar para prevenir la dehiscencia.

Restricciones de codos


Los investigadores también analizaron las formas de inmovilización de los codos después de la reparación del labio leporino, que se han utilizado en los hospitales para evitar que el bebé toque o dañe la incisión. En estudios aleatorios, no se encontraron diferencias entre los bebés inmovilizados y los que no lo estaban, lo que cuestiona la necesidad de tales restricciones.

Los investigadores también cuestionaron si las restricciones, en realidad, podrían causar más problemas, al aumentar el riesgo de accidentes o incidentes de llanto, lo que provoca tensión en los puntos de sutura del labio del bebé. De hecho, los beneficios de la lactancia materna inmediata o el biberón eran tan claros que los investigadores recomendaron no realizar más estudios con grupos de control por considerarlos poco éticos.

Mantener feliz al bebé


Después de la cirugía del labio leporino, los estudios demuestran que los bebés también se pueden chupar con seguridad el pulgar, los dedos o un chupete para calmarse. Además, los bebés no experimentaron ningún otro problema con la incisión quirúrgica, como hinchazón, sangrado o infección. Es una gran noticia para los bebés, sus padres y aquellos que los cuidan.

Mantener al bebé tranquilo y feliz parece ser la mejor recomendación. Es importante evitar que los bebés lloren para que no se someta a tensión la incisión. Volver rápidamente a la forma normal de alimentar al bebé disminuye los niveles de incomodidad, al tiempo que permite que el bebé siga recibiendo los nutrientes necesarios para continuar ganando peso y creciendo. Y como bien saben todas las matronas y demás profesionales sanitarios, la alimentación y la comodidad son esenciales para la curación.

Los beneficios del tratamiento de la lengua anclada

La lengua anclada en los recién nacidos se asocia con el dolor de pezones, una de las razones por las que se deja de amamantar. La frenotomía puede marcar una diferencia real.

Referencias


Matsunaka E, Ueki S, Makimoto K. Impact of breastfeeding or bottle-feeding on surgical wound dehiscence after cleft lip repair in infants: a systematic review protocol. JBI Database System Rev Implement Rep. Octubre de 2015;13(10):3-11.

You are about to visit a Philips global content page

Continue

Nuestro sitio se puede visualizar mejor con la última versión de Microsoft Edge, Google Chrome o Firefox.