Historia de los extractores de leche eléctricos

Historia de los extractores de leche eléctricos

Desarrollado al principio solo para uso hospitalario (para ayudar a bebés prematuros y enfermos), hoy en día, el extractor de leche eléctrico es un elemento habitual en vida de los padres.

Historia de los extractores de leche eléctricos

Parece como si el extractor de leche eléctrico hubiera existido siempre, ya que es un elemento muy habitual en la vida de los padres primerizos. De hecho, hace tan solo 100 años, el extractor de leche eléctrico era un invento revolucionario destinado exclusivamente al uso hospitalario por parte de profesionales.

Originalmente, se enseñaba a las madres a extraerse la leche manualmente, o bien las enfermeras lo hacían por ellas. Esto requería mucho tiempo y, a menudo, resultaba doloroso. Para facilitar la extracción de leche cuando las madres primerizas tenían dificultades para amamantar debido a "que sus pechos estaban poco desarrollados o inflamados," a mediados del siglo XIX se crearon extractores de leche manuales íntegramente de cristal con un sistema de ventosa en húmedo. Por motivos de pudor, se permitía a las madres utilizar los extractores por sí mismas (bajo la supervisión de profesionales)1.

Leche de vaca poco higiénica


Fue el reconocimiento del valor de la leche materna lo que inspiró el extractor de leche eléctrico moderno. A principios del siglo XX, las mujeres estadounidenses destetaban cada vez con más frecuencia a sus bebés antes de que cumplieran un año y sustituían la leche materna por leche de vaca.

La higiene en aquellos días no era la de hoy. No existía la pasteurización ni la refrigeración, y a menudo la leche se adulteraba con otros líquidos antes de venderse para obtener un mayor beneficio. A medida que aumentaba la mortalidad infantil, los médicos reconocieron que la leche materna era absolutamente esencial para la salud de los bebés prematuros2. Las nodrizas eran una solución, pero resultaba difícil encontrar una buena, y a menudo se encontraba demasiado tarde para ayudar a un bebé enfermo.

Bebés prematuros


A principios de los años 20, el pediatra estadounidense Isaac A. Abt se propuso perfeccionar un extractor de leche eléctrico que ayudara a los "bebés prematuros que eran demasiado débiles para mamar"3. En colaboración con el ingeniero alemán Edward Lasker, experto en maquinaria de ordeño de vacas, creó un extractor basado en la succión de vacío continua que requería una atención especial para determinar la protección y el ajuste adecuados.

Las ventajas indicadas en el estudio del Dr. Earl Tarr de 19254 mencionan que "el extractor es seguro y fácil de manejar, y permite vaciar un pecho en tres o cuatro minutos." Además, "un extractor hace el trabajo de seis enfermeras, [lo que libra] a las madres de la tediosa, fatigosa y, a menudo, dolorosa técnica de extracción manual que todavía practican en algunos hospitales las madres enfermas."

Se acabaron los pechos doloridos


El extractor eléctrico del Dr. Abt y Lasker funcionaba bien y ayudaba a las madres a desarrollar y restablecer la producción de leche materna aunque antes no pudieran dar el pecho. En palabras del Dr. Tarr, "los pechos no quedan doloridos ni se desarrollan abscesos mamarios".

Debido a su coste, el extractor de leche eléctrico no estaba destinado a la venta para uso doméstico, algo que tuvo que esperar hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra, el acceso a las piezas necesarias para fabricar el extractor de Abt estaba bloqueado. Esto inspiró al ingeniero sueco Einar Egnell a mejorar la tecnología. Pasó tres años estudiando cómo se alimentan los bebés para encontrar la manera de imitar esa acción2.

Listo para el uso doméstico


El resultado fue el extractor de leche de la hermana Maja, llamado así en honor de la enfermera jefa del hospital Södersjukhuset de Estocolmo, quien ayudó a probar los diferentes diseños. La tecnología de Egnell utilizaba la succión por ciclos, que resultó más cómoda de usar para las madres.

Por fin, el extractor de leche eléctrico estaba listo para su uso doméstico5. Fue en ese momento cuando las madres comenzaron a usarlo de forma distinta a las que el Dr. Abt había imaginado originalmente: para extraer y almacenar la leche materna para su posterior consumo.

Comodidad y confort


Los extractores de leche eléctricos han seguido mejorando, buscando la facilidad, la comodidad y el confort. La tecnología actual del extractor de leche Philips Avent imita con mayor precisión la forma en que los bebés maman para acelerar el flujo de leche. Los extractores se enchufan, se cargan rápidamente y ofrecen ajustes personalizables.

A diferencia de los protectores de cristal de antaño, nuestros protectores suaves y plegables se adaptan al 99,98 % de las formas de pezones para mayor comodidad y facilidad. Además, el kit que incluyen se puede lavar en el lavavajillas para garantizar una limpieza sencilla y completa. De esta forma, las madres pueden conciliar su vida laboral y personal al tiempo que conservan su leche materna, y el bebé sigue beneficiándose de todas las ventajas que esta ofrece.

Conozca a fondo el primer extractor de leche que se adapta a la madre.

Referencias


1
Davis, Audrey, and Toby Appel. Bloodletting Instruments in the National Museum of History and Technology. Smithsonian Studies in History and Tech-nology, número 41, 103 páginas, 124 figuras, 1979

2Don't kill your baby: Public Health and the Decline of Breastfeeding in the Nineteenth and Twentieth Centuries / Jacqueline H. Wolf, The Ohio State University, 2001.

3History of Medicine: Breast Pumping by Jessica Martucci, PhD., American Medical Association Journal of Ethics, septiembre de 2013, volumen 15, n.º 9: 791-797.

4Development and Re-establishment of breast milk by use of Dr. Abt's electric breast pump, a preliminary report, Earl M. Tarr, MD, California and Western Medicine 23 (6) 728-732, junio de 1925

5Valerie Leiter, Alexis Agiliga, Evangeline Kennedy, Emma Mecham, Pay at the pump?: Problems with electric breast pumps, Social Science & Medicine, volumen 292, 2022, 114625, ISSN 0277-9536

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