En cuanto a sistemas y uso inteligente de la información, los especialistas coinciden en la necesidad de conectar personas, tecnología y datos para así avanzar hacia una medicina de precisión y, futuramente, de predicción. En este sentido, el Big Data es una fuente de conocimiento que permite analizar aspectos de diagnóstico y tratamiento del paciente crítico “que con observaciones diarias es imposible saber”, ha señalado el jefe de servicio de Medicina Intensiva del Hospital Vall d’Hebron.
“Esto nos lleva a la medicina de precisión o la capacidad de dar tratamientos muy precisos para pacientes y enfermedades muy concretas. Ya no sirve el mismo tratamiento y la misma dosis para todos, en la época actual debemos ser muy específicos en el tratamiento de cada patología”, ha apuntado el doctor Ferrer.
Sin embargo, la interoperabilidad de los sistemas sigue siendo un obstáculo que nos impide avanzar a mayor velocidad y, por en consecuencia, aún tenemos un largo camino a recorrer. Aun así, ha explicado el doctor Nicolás que “la UCI inteligente requerirá de una conectividad e interoperabilidad completa, no sólo de los dispositivos médicos sino también del entorno del paciente, con la recogida y análisis de datos en tiempo real, lo que nos permitirá avanzar hacia una medicina más predictiva”. Este es, en conclusión, el reto que los profesionales lanzan al sector tecnológico sanitario, trabajar para desarrollar sistemas que sean capaces de comunicarse entre sí para que juntos convirtamos los datos en valor y rompamos los silos en la atención sanitaria.