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may 27, 2020

La innovación en imagen médica mejora el control y la monitorización maternofetal

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), cualquier protocolo de control de embarazo en una situación normal debe contemplar una serie de objetivos. Entre ellos, destacan los de asegurar la información sobre los cambios en las distintas etapas del embarazo, detectar y tratar de forma precoz los trastornos que puedan ocurrir en el curso del embarazo, disminuir la morbimortalidad maternofetal o identificar los riesgos específicos de cada gestante con el fin de prevenir en lo posible una patología.

 

Y en la consecución de este último objetivo, la realización de los exámenes ecográficos tiene un papel clave como método de control y monitorización del embarazo. Este y otros temas, como la mejora en la calidad asistencial en salud reproductiva o la necesidad de una formación continua en nuevas técnicas de imagen fueron foco de la 35 Edición Nacional de Formación de la SEGO, celebrado a finales de junio en Málaga. 

Exploración ecográfica en el embarazo para reducir el riesgo maternofetal

En el transcurso del embarazo suelen llevarse a cabo tres exploraciones ecográficas con diferentes objetivos. Cada una de ellas, aporta una información de valor a partir de la cual pueden llevarse a cabo otro tipo de acciones. Según el informe “Control prenatal del embarazo normal”, de la SEGO, se establecen los siguientes objetivos en cada una de ellas:

 

Ecografía del primer trimestre:

  • Identificar el número de embriones y, en caso múltiple, diagnóstico de la cigosidad.
  • Identificar el latido cardiaco embrionario.
  • Estimar la edad de gestación y medir la translucencia nucal.
  • Observar la morfología embrionaria e identificar la existencia de patología uterina y de los anejos.

 

Ecografía del segundo trimestre:

  • Posible diagnóstico de anomalías estructurales y marcadores de cromosomopatías.

 

Ecografía del tercer trimestre:

  • Identificar la vitalidad y la estática fetal, además de estimar el crecimiento.
  • Diagnosticar anomalías del volumen de líquido amniótico o de la localización placentaria.
  • En casos concretos, estudios de flujo feto-placentarios con doppler.

Innovación en ecografía: mayor resolución de imagen y diagnóstico precoz

Durante los últimos años, estas pruebas, su calidad y sus resultados han ido mejorando para satisfacer las necesidades sanitarias de cuidado prenatal. En este sentido, profesionales del sector consideran la “integración de la ecografía 3D en patología ginecológica” uno de los grandes avances, según el profesor Juan Mario Troyano. Gracias a las nuevas tecnologías, es posible obtener imágenes de pacientes técnicamente difíciles en cualquiera de los trimestres, y observar con mayor detalle y de una manera muy realista la morfología embrionaria.

 

Además, con el fin de realizar un diagnóstico lo más precoz posible, se empieza a considerar adelantar la ecografía morfológica “al primer trimestre para valorar posibles riesgos de insuficiencia placentaria”. Esta prueba, que normalmente se realiza en el segundo trimestre, sirve para valorar la estructura del feto, su forma y sus proporciones. También sirve para descartar posibles malformaciones.

 

De este modo, y gracias a acciones como estas, las probabilidades de embarazos de riesgo se reducen considerablemente al aumentar la seguridad y el control de manera prenatal y tras el parto. Se trata de conseguir mejorar la vida de las mujeres en una etapa vital y conseguir que el principio de una nueva vida empiece de la mejor manera posible.

 

Fuentes de referencia:

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César García Requena

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Tel : +34 91 566 95 25

Material gráfico

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