Por Philips ∙ jul 12, 2025 ∙ 5 minutos de lectura
Encontrar el equilibrio entre la viabilidad económica y la reducción del impacto ambiental es una de las prioridades para los líderes del ámbito sanitario. El aumento de los costes y la escasez de personal están llevando a las organizaciones a reconsiderar la forma en que se presta la asistencia con métodos que ofrezcan un consumo de energía eficiente y generen menos residuos. El Future Health Index revela que el 86% de los líderes del ámbito sanitario priorizan la reducción de las emisiones de CO2; y que el 71% se han fijado objetivos de descarbonización; no obstante, el 96% de los líderes del ámbito sanitario se enfrentan a dificultades de carácter económico3. Muchos están adoptando soluciones en la nube para modernizar la infraestructura informática, impulsar la eficiencia y la fiabilidad, y respaldar sus objetivos en materia de sostenibilidad. En este artículo se analiza el modo en que la tecnología de la nube transforma las IT en el contexto sanitario.
La sanidad está evolucionando rápidamente hacia una estructura de IT más eficiente a medida que los volúmenes de datos se disparan, en especial con la adopción de la nube para los servicios de salud. El sector sanitario genera en torno al 30% de los datos mundiales4, registrando un crecimiento mayor que el asociado a cualquier otro tipo de datos. Los hospitales generan petabytes a un ritmo anual, por lo que las soluciones en la nube escalables resultan fundamentales para gestionar, almacenar y utilizar los datos de manera eficiente y sostenible.
Con el crecimiento de la demanda de servicios digitales, la necesidad de soluciones más eficientes se vuelve crucial: no solo para reducir costes, sino para favorecer la escalabilidad y respaldar la adopción de prácticas más sostenibles, así como reducir presión al personal clínico y administrativo. Con los sistemas en la nube, los profesionales de la salud pueden acceder de forma segura a los datos y las herramientas desde cualquier lugar, ayudando a resolver la escasez de personal, mejorar la flexibilidad y fomentar el bienestar de las plantillas. Los patrones de demanda de los pacientes están creciendo y cambiando debido al envejecimiento de la población y a acontecimientos disruptivos como las pandemias. Esta situación hace que a las organizaciones les resulte más difícil planificar su capacidad en cuanto a aspectos como el espacio en las habitaciones, los recursos y el personal destinado a las pruebas de pacientes, sin perder de vista el manejo del volumen de pacientes, un factor determinante a la hora de transformar la asistencia sanitaria. Por otra parte, está la constante presión económica, que complica la labor de lograr mejores resultados. La inflación está afectando a los salarios, los costes energéticos y los precios de productos y servicios. Los ejecutivos también se enfrentan a la presión de tener que alcanzar los objetivos de sostenibilidad y acatar las obligaciones impuestas por los organismos reguladores locales y nacionales. Tampoco debemos ignorar la creciente demanda de los profesionales que aspiran a trabajar para empresas sostenibles, sobre todo en el caso de las generaciones más jóvenes.
De esta forma, alejándonos de los centros de datos tradicionales, los proveedores de servicios sanitarios pueden aprovechar las capacidades de la nube y su eficiencia en cuanto al uso de los recursos. Los proveedores de servicios en la nube, por su parte, pueden utilizar energía renovable, necesitando una cuarta parte de los servidores en comparación con los sistemas locales5; aun así, son muchas las organizaciones que todavía albergan dudas sobre si migrar debido a cuestiones asociadas a la protección de los datos sanitarios, la seguridad de la información sanitaria y los costes, con la consiguiente pérdida de información valiosa. La tecnología de la nube puede ayudar a las organizaciones sanitarias a reducir de forma significativa su huella de carbono aprovechando centros de datos con un uso eficiente de los recursos que, además, utilizan energía renovable. Las infraestructuras en la nube suelen ofrecer tasas de utilización más elevadas que se traducen en un menor desperdicio de energía y materiales. Estas plataformas permiten a las organizaciones sanitarias escalar sus recursos de IT de forma rápida y eficiente. A diferencia de los sistemas locales, que a menudo requieren adelantar una cuantiosa inversión inicial en hardware y mantenimiento continuo, la infraestructura en la nube ofrece modelos flexibles de pago por uso que ayudan a los proveedores a ajustar los recursos en función del volumen y la demanda, evitando así los costes y las ineficiencias asociados a la infrautilización de los sistemas. Esto no solo redunda en la sostenibilidad ambiental, sino que además está en sintonía con los objetivos generales de las empresas en términos de reducción de los costes operativos y del impacto ecológico.
La fiabilidad es fundamental en el ámbito sanitario, donde acceder en tiempo real a los datos de salud del paciente tiene una importancia decisiva. Los sistemas en la nube ofrecen una resiliencia mejorada que posibilita que los proveedores de servicios sanitarios y la información sensible permanezcan disponibles incluso si se producen perturbaciones imprevistas, como cortes en el suministro eléctrico o fallos del sistema. Las plataformas en la nube suelen contar con mecanismos de recuperación ante desastres y conmutación por error, que reducen el tiempo de inactividad y potencian la fiabilidad del sistema. Al trasladarse a la nube, los proveedores de servicios sanitarios cuentan con acceso a una infraestructura de alta disponibilidad para garantizar una atención sanitaria constante y una continuidad operativa elevada. Investigaciones realizadas revelan que las organizaciones que migran a soluciones en la nube experimentan una reducción del 69%3 de las paradas imprevistas en comparación con los sistemas locales tradicionales. Esta mejora de la fiabilidad ayuda a los proveedores de servicios sanitarios a evitar las interrupciones en los tratamientos, mejorar los resultados de los pacientes e impulsar la eficiencia operativa. La tecnología de la nube no solo reduce los costes y potencia la sostenibilidad, sino que genera un valor de negocio significativo para las organizaciones sanitarias. Además de las mejoras de operaciones y sostenibilidad, la seguridad es prioridad en el sector sanitario. Los proveedores de servicios sanitarios que migran a la nube han experimentado una disminución del 39%3 en el tiempo medio transcurrido hasta la detección de incidentes de seguridad, lo que mejora de forma significativa su posición general con respecto a la seguridad. Amazon Web Services (AWS) ofrece funciones de seguridad eficaces, como la detección avanzada de amenazas, cifrado y cumplimiento de los estándares sectoriales (incluidos los HIPAA), garantizando de este modo la protección de los datos de pacientes y datos financieros sensibles. Las soluciones en la nube mejoran la seguridad al reducir el tiempo medio hasta la detección y la respuesta a los incidentes, para que las organizaciones sanitarias puedan mantener un entorno seguro para los datos de los pacientes.
La digitalización es también una tendencia clave en sanidad que está presente en casi todos los aspectos y abre un nuevo abanico de posibilidades para la prestación asistencial, además de resultar decisiva para mejorar la digitalización y la sostenibilidad en el seno de los hospitales. Los entornos en la nube ofrecen una implementación más rápida y una integración fluida con herramientas avanzadas (como la IA y la analítica de datos), así como la capacidad de escalar los recursos de forma dinámica a medida que aumentan las necesidades de los pacientes. Si bien las soluciones locales pueden proporcionar algunas de estas capacidades, los entornos en la nube favorecen una implementación más rápida, una integración fluida y un escalado dinámico para dar respuesta al aumento de las necesidades de los pacientes, en especial por medio del aprendizaje automático. Por ejemplo, la nube facilita la asistencia personalizada por medio de información generada por inteligencia artificial, permitiendo a los proveedores adecuar los planes de tratamiento en función de los datos de los pacientes en tiempo real. Por otra parte, las soluciones en la nube ayudan a integrar la analítica predictiva, que facilita la detección temprana de enfermedades y optimiza la asignación de recursos, mejorando en última instancia los resultados de los pacientes y reduciendo los costes asistenciales.
Las herramientas digitales inteligentes, el software y la IA ecológicos, y la conectividad en red permiten aportar el máximo valor con recursos mínimos, en especial cuando se integran con instrumentos médicos. En el ámbito sanitario, permiten implantar la telemedicina y promueven la transición de los servicios de salud desde centros clínicos con un elevado consumo de recursos hacia entornos en red de menor coste y hacia el hogar del paciente, ampliando el acceso a dichos servicios a un mayor número de personas. Por ejemplo, sustituir las visitas presenciales por citas de telemedicina puede reducir las emisiones de carbono en un intervalo de hasta 40-57 veces, como ya se ha observado en los países nórdicos6. En lo que respecta a la optimización de las operaciones hospitalarias, la gestión de la utilización por medio de la digitalización no solo impulsa la eficiencia, sino que también contribuye a un futuro más ecológico y sostenible. Además, para los 3500 millones de personas de todo el mundo7 que no tienen acceso a la sanidad a día de hoy, la digitalización tiene la clave para lograr una mejora radical a lo largo de su vida, dado que las soluciones digitales son intrínsecamente mucho más escalables y hacen posible una perspectiva unificada del paciente, una mayor prevención, un triaje más eficaz y un coste por tratamiento inferior. Se prevé que en todo el mundo se generen 180 zettabyte (ZB) de datos cada año hasta 20252, lo que supone que el panorama de los datos empresariales se está expandiendo a una velocidad y con una escala asombrosas. Las cargas de trabajo de IA requieren cada vez más datos y su complejidad es creciente, y esto genera una mayor exigencia para infraestructuras como CPU, GPU, memoria, almacenamiento y redes. Estos sistemas, que son necesarios para la computación de alto rendimiento, a menudo consumen mucha energía, generan elevadas emisiones de CO2 y dependen en muy gran medida de materiales esenciales cada vez más escasos. A medida que tecnologías como la IA generativa se extienden, este problema puede agravarse. Algunos cálculos sugieren que, en 2030, solamente la IA generativa podría generar entre 0,4 y 2,5 millones de toneladas de residuos electrónicos, el equivalente a entre 2100 y 13 300 millones de unidades del iPhone 15 Pro8. La creciente demanda de estos sistemas no solo aumenta los residuos electrónicos, sino que también acelera el agotamiento de los recursos esenciales necesarios para crearlos. Los centros de datos locales, condicionados por las limitaciones en cuanto a escalabilidad y eficiencia de los recursos, tienen dificultades para mantenerse al día de esta demanda creciente, lo que convierte a las soluciones en la nube para el sector sanitario en una alternativa más sostenible y eficiente. Las plataformas en la nube permiten a los proveedores de servicios sanitarios innovar y responder con rapidez a las condiciones cambiantes del mercado, y facilitan, por ejemplo, la implantación de herramientas basadas en IA, IA generativa para la adquisición de imágenes médicas, servicios de telemedicina o automatización administrativa genérica. Esto permite al mismo tiempo adaptarse y crecer sin necesidad de realizar costosas actualizaciones de infraestructura. De este modo, un enfoque basado en la nube puede contribuir a impulsar la innovación, agilizando el acceso a los datos del paciente para acelerar la toma de decisiones y permitiendo a las organizaciones adoptar herramientas de IA y analítica que mejoran su eficiencia operativa y sostenibilidad, además de ayudar a controlar los costes.
[1] "Accenture CloudData Value a New Dawn for Dormant Data" Accenture, 2023 [2] "How moving onto the AWS cloud reduces carbon emissions" AWS y Accenture, 2024 [3] The Business Value of Migrating to AWS AWS, 2022 [3] Accenture CloudData Value a New Dawn for Dormant Data [4] Report: Only 57% of Healthcare Organizations' Data is Used to Make Decisions PR Newswire, 2023 [5] NRDC (2014). Data Center Efficiency Assessment. Scaling Up Energy Efficiency Across the Data Center Industry: Evaluating Key Drivers & Barriers. [6] Holmner, A., Ebi, K. L., Lazuardi, L., & Nilsson, M. (2014). Carbon footprint of telemedicine solutions--unexplored opportunity for reducing carbon emissions in the health sector. PloS one, 9(9), e105040. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0105040 [7] G10 things to know about global access to healthcare | Philips Philips, 2022 [8] E-waste challenges of generative artificial intelligence | Nature Computational Science Nature, 2024
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