La mascarilla purificadora de aire Philips no es una mascarilla de protección respiratoria, ni una mascarilla médica o quirúrgica. No puede utilizarla el personal sanitario que está en contacto con pacientes.
La mascarilla purificadora de aire Philips está diseñada para su uso por personas sanas que no presenten síntomas clínicos de infección viral o bacteriana.
Si necesita una mascarilla médica, no utilice la mascarilla purificadora de aire Philips. Esta mascarilla no es un dispositivo médico ni un equipo de protección individual.
• La mascarilla purificadora de aire Philips no es adecuada para personas enfermas o con problemas de salud.
• La mascarilla purificadora de aire Philips no es adecuada para niños menores de 13 años.
• No utilice la mascarilla purificadora de aire Philips mientras realiza actividades físicas intensas.
• Deje de utilizar la mascarilla purificadora de aire Philips si aparece el más mínimo signo de daño.
• No utilice la mascarilla purificadora de aire Philips en lugares en los que el nivel de oxígeno no sea óptimo.
• No utilice la mascarilla purificadora de aire Philips sobre la piel dañada.
• Retire la mascarilla purificadora de aire Philips inmediatamente si se produce una reacción cutánea.
• No utilice la mascarilla purificadora de aire Philips si tiene implantes médicos. Los campos electromagnéticos generados por los imanes y la mascarilla pueden interferir con algunos dispositivos médicos, como los implantes cocleares.
• Si el filtro está dañado o sucio, o si le resulta difícil respirar durante su uso, deséchelo inmediatamente y sustitúyalo por uno nuevo.
Consulte a su médico en los siguientes casos:
• Si padece una enfermedad respiratoria.
• Si está embarazada.
Advertencias adicionales:
• Evite llevar la mascarilla en el cuello o la frente y no toque la parte de la mascarilla que está en contacto con la boca y la nariz.
• Este producto es un producto de higiene personal. No lo comparta con otros.